A la hora de viajar, las iglesias suelen ser uno de los atractivos principales (incluso aunque los turistas no sean creyentes). La importancia que tuvo la religión en el pasado y su influencia en la arquitectura hace que sean magníficos ejemplos de movimientos artísticos que han perdurado en el tiempo gracias a estas estructuras. España, como casi toda Europa, es uno de los países del continente en los que la religión estuvo muy presente años atrás, y Cataluña cuenta con algunas de las mejores iglesias que se pueden visitar en el país.

La Basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona, es la más emblemática de todas y la que se ha convertido en todo un icono. Su construcción comenzó en el año 1882 a partir de un proyecto del arquitecto Francisco de Paula del Villar, aunque a finales de 1883 se le encargó a Antoni Gaudí continuar con la construcción. Aunque han pasado más de cien años, todavía no se ha terminado, aunque eso no evita que sea uno de los mayores monumentos que se pueden encontrar en la Ciudad Condal y en España.

Iglesias que son un exponente del arte catalán

En la misma Barcelona también se encuentra la Basílica de Santa María del Mar, una imponente iglesia construida en el siglo XIV, de enormes dimensiones, que ejemplifica de una magnífica forma el gótico catalán de este periodo. Aunque su arquitectura es uno de sus principales reclamos, el rosetón que ilumina la nava principal, así como los vitrales de las fuentes o las pinturas que cuelgan en las paredes, son también motivo más que suficiente para visitarla.

Interior de una iglesia / BASILICA SANTA MARIA DEL MAR DE BARCELONA

Interior de una iglesia / BASILICA SANTA MARÍA DEL MAR DE BARCELONA

Más antigua todavía, del románico, es la Catedral de la Seu Vella, en Lleida, la catedral que tiene esta ciudad y que es una conexión con el gótico, pues comenzó a construirse en el siglo XIII pero no se terminó hasta el siglo XV. En el año 1707 fue utilizada como cuartel militar dada su privilegiada localización en lo alto de una colina. Por su parte, en Tarragona se encuentra otra de las iglesias más representativas, que mezcla el estilo románico con lo imponente del gótico. La Basílica Metropolitana Primada de Tarragona fue construida en honor a Santa Tecla. Aunque no llega a la altura de otras catedrales, en una visita obligada en la ciudad por ser de las iglesias más bonitas que se pueden contemplar, siendo incluso un Monumento Nacional desde 1905.

Iglesias menores de Cataluña

Las basílicas y catedrales siempre suelen acaparar la atención por su enormidad, pero hay algunas iglesias más escondidas por Cataluña que merecen la pena ser visitadas como actividad extra a un viaje para hacer senderismo, por ejemplo. De todas ellas, la más conocida es, probablemente, la iglesia de Santa Maria de Taull, situada en Ball de Boí. Aunque es muy pequeña, su pantocrátor dibujado en el ábside de la iglesia es uno de los referentes dentro de la pintura del románico. Próxima a ésta, en Naut Aran, se encuentra la iglesia de Santa María de Arties, otro ejemplo de arquitectura románica y que cuenta con un retablo gótico del siglo XV.

Pantocrátor de la iglesia de Santa María de Taull / GENERALITAT DE CATALUNYA

Pantocrátor de la iglesia de Santa María de Taull / GENERALITAT DE CATALUNYA

Durro es otro de los municipios de la zona que dispone de dos iglesias de siglos pasados. La ermita de San Quirce, situada a las afueras, y la iglesia de la Nativitat de Durro, son dos ejemplos más del románico en la región. Muy distinta es la iglesia de San Cristóbal de Beget, en el municipio de Camprodón, en Girona. Es un Bien Cultural de Interés Nacional y está incluida dentro del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. Destaca, entre otras cosas, por su campanario. Por último, una de las mejores iglesias para visitar y má antigua que se puede encontrar en Girona es el monasterio de San Pedro de Roda, construido en la falda de la montaña sobre las ruinas del castillo de San Salvador de Verdera.