España es un país cargado de rincones sorprendentes. Y no sólo por sus paisajes, también por sus nombres. A lo largo y ancho del país hay infinidad de pueblos con nombres de lo más curiso. “Ya sea por cómo suenan, porque son divertidos o porque llaman la atención, hay nombres de pueblos que provocan carcajadas o comentarios chistosos a más de uno que los escucha. Y es que los habitantes de Lepe ya no son los únicos que reciben la mofa de toda España. ¡Hay muchos aún más graciosos!”, explican desde Hundredrooms.

Esta vuelta a España por los pueblos con nombres insólitos comienza en la provincia de Lugo, donde encontramos Villapene. El cartel de la localidad ha desaparecido en varias ocasiones, y es que no es extraño que los amigos del novio lo roben para llevarlo a la boda. Sin embargo, el porqué del nombre está relacionado con ningún miembro viril, sino con un señor llamado Penius.

La Hija de Dios

Bajando un poco hacia el sur llegamos a Ávila, provincia que alberga un pueblecito de menos de cien habitantes llamado La Hija de Dios. La Iglesia no tiene nada que ver con esta nomenclatura, que proviene del propietario de un hostal de apellido Dios que, cuando murió, le dejó la posada a su hija. Y de tanto hablar de ‘la posada de la hija de Dios’, el pueblo acabó llamándose así.

Cartel de Cenicero en Logroño / HUNDREDROOMS

Cartel de Cenicero en Logroño / HUNDREDROOMS

No es que en León vivan al margen de la ley, pero cuentan con un pueblo llamado Villalibre de la Jurisdicción. Sobre este nombre hay dos teorías: por un lado hay quien dice que procede del vocablo celta “luwybr” y por el otro quienes apuntan a que está relacionado con el pasado romano de la región. Sea como fuera, por este pueblo pasaba la ruta del oro de las minas de Galicia, conocida como ‘la vía libre’.

Adiós

Y para terminar este paseo, un sprint final ‘aromático’: ni Cenicero (Logroño) huele a colillas apagadas, ni Alcantarilla (Murcia) a cloaca, ni en Cebolla y Pepino (Toledo) a hortalizas. Aunque el mejor broche de oro lo podemos poner en Navarra, más concretamente en un pueblo llamado Adiós.

A partir de ahora ya lo sabes: si visitas alguno de estos pueblos con nombres sorprendentes, ¡no te vayas de allí sin hacerte una foto con su cartel!