Cepeda, el más nominado de Operación Triunfo se juega quedarse en la academia en la siguiente gala y será la quinta vez que intente salvarse de la quema en ocho galas. Lleva cuatro nominaciones seguidas y su actuación le está empezando a desbordar.

Hundido

Durante la revisión de la gala del lunes, el concursante no pudo contener las lagrimas al hablar del jurado, al que muchos acusan de “partidismo descarado”.

“Con todo el respeto del mundo no estoy de acuerdo, creo que nadie estaría”, dijo el de Ourense a Noemí Galera y Manu Guix.

A Cepeda le molestó no su valoración, sino la actitud: “Hay gestos que a mí o a cualquier persona le hundirían”, dijo.

El gesto

Uno de estos gestos fue el de Mónica Naranjo, que insatisfecha con la decisión del público se negó a decir unas palabras cuando el presentador Roberto Leal le pidió que lo hiciese y después se giró resoplando.

Galera quiso quitarle hierro al asunto, mientras que Guix empatizó algo más. "Intentad que lo del jurado os resbale siempre, para bien o para mal. Os digan cosas buenas, os digan cosas malas... Son humanos, expresan sus emociones, igual que nosotros", le dijo. "Y no perdamos nunca la autocrítica, Luis, dales una buena actuación", le recomendó.