Toni Balam y Carme Ruscalleda, chef del restaurante Sant Pau, en una imagen de archivo / CG

Toni Balam y Carme Ruscalleda, chef del restaurante Sant Pau, en una imagen de archivo / CG

Creación

Ruscalleda cierra el Sant Pau en octubre y se convertirá en un bar

El restaurante de tres estrellas Michelin celebrará su última cena el 27 de octubre, antes de pasar a manos de su hija Mercè

6 julio, 2018 09:48

Carme Ruscalleda cerrará su restaurante de Sant Pol de Mar. El Sant Pau celebrará su última cena el 27 de octubre antes de pasar a la hija de la cocinera con más estrellas Michelin del mundo, Mercè Balam. Pero esto no significa que se jubile. La chef de 66 años conservará los dos locales que tiene en Tokio, que cambiarán de ubicación en 2020, y el restaurante del hotel Mandarin Oriental de Barcelona, Moments, que está a manos de su hijo Raül Balam.

De hecho, cierra para “reinventarse”, asegura en una entrevista que publica este viernes El Periódico. De hecho, pese a que su hija convertirá el Sant Pau en un bar, ella y su marido y jefe de sala del restaurante, Toni Balam, se quedarán con una parte de la cocina, que dedicarán a la investigación. Temen que, más que tiempo para descansar, trabajarán “más que ahora”.

30 años

El restaurante de Sant Pol de Mar cerrará después de 30 años –abrieron el 1 de julio de 1988–. La fecha elegida para servir por última vez será el 27 de octubre, que coincide con el aniversario de bodas de Ruscalleda y Balam –este año cumplen 43–. Este 2018 ha sido un año de celebraciones, que conmemoran con un menú de “gastronomía santpolenca”.

El Sant Pau es uno de los restaurantes con estrellas Michelin en Cataluña, uno de los 11 de España que cuentan con esta distinción. Tras su cierre, quedarán tres: el Celler de Can Roca en Girona (de los hermanos Roca), el Lasarte de Barcelona (de Martín Berasategui) y el ABaC también en la capital catalana (capitaneado por Jordi Cruz). 

El futuro

A través de un comunicado, Ruscalleda y Balam han agradecido a los empleados de sus restaurantes el trabajo: "La suerte de trabajar con un staff profesional que ama la naturaleza y siente el compromiso de los colores de la marca Sant Pau-Carme Ruscalleda". También al público gourmet que los ha acompañado durante tres décadas, desde que la tienda de delicatessen familiar los llevó a abrir el Sant Pau. 

Este verano ya tienen preparada una colaboración con el restaurante Odyssey de Mónaco, en la que harán un pop-up los meses de julio y agosto. Ruscalleda no es la primera chef de fama mundial que decide cerrar un restaurante Michelin de éxito para dedicarse a hacer "cocina de estudio". Ya lo hizo en su momento Ferran Adrià con el Bulli.