Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
'Pasaporte sentimental', el nuevo libro de Arturo San Agustín / FOTOMONTAJE CG

'Pasaporte sentimental', el relato más íntimo de Arturo San Agustín

El nuevo libro del escritor y periodista barcelonés invita al lector a un periplo por medio centenar de países para compartir experiencias y momentos deliciosos

6 min

¿Quién no ha soñado alguna vez con recorrer lugares exóticos, descubrir olores y sabores indescriptibles, protagonizar momentos surrealistas, dormir en hoteles legendarios y escuchar historias extraordinarias de los lugareños, fuera de los circuitos turísticos habituales?

A lo largo de varias décadas, Arturo San Agustín tuvo esa oportunidad y la aprovechó con creces. Ahora, el escritor barcelonés nos brinda esas experiencias en un delicioso libro que acaba de llegar a las librerías: Pasaporte sentimental (Editorial Catedral). En sus páginas, el lector acompaña a San Agustín por medio centenar de países y comparte con él pequeños placeres y vivencias únicas de otros tiempos –hoy difícilmente repetibles–, hasta el punto de sentir nostalgia de esos instantes, como si también los hubiese vivido.

La China post-Mao

Antes de dedicarse al periodismo y a la literatura, San Agustín trabajó como creativo publicitario durante muchos años, una época en la que viajar no estaba al alcance del gran público. De hecho, fue uno de los primeros occidentales en entrar en China tras la muerte de Mao. Allí descubrió un inclasificable juego con el que enseñaban a los niños paciencia. Aquello le permitió entender antes que muchos otros que el gigante rojo dominaría el mundo cuando despertara.

Pasaporte sentimental transporta al lector desde Marrakech a la India, desde la Sicilia de la mafia hasta Perú, de Hong Kong a los monasterios ortodoxos griegos, de Rumanía a Sudáfrica, de Egipto a Cuba, de Tórshavn a las Seychelles, de Estambul a Puerto Rico, de Lisboa a Chernóbil, o de El Vaticano a Senegal, entre otros muchos puntos del globo.

image (5)
Arturo San Agustín, con una mujer senegalesa con la que vivió un "malentendido" / ARTURO SAN AGUSTÍN

Un malentendido en Senegal

Es, precisamente, en Senegal donde el escritor descubrió la noche africana y donde narra un “malentendido” por el que un nativo quiso venderle “su espectacular hija”.

“Lo cierto fue que me asusté y me indigné, por ese orden. La presencia del padre en el hotel, acompañado de casi todos los hombres del poblado, comenzó a adquirir caracteres que me intranquilizaron”, cuenta San Agustín. Por suerte, finalmente todo se aclaró.

image (6)
Arturo San Agustín junto a un Cadillac a la entrada de los estudios Paramount en Los Ángeles (EEUU) / ARTURO SAN AGUSTÍN

Catarsis en Cannes

Pasaporte sentimental está plagado de momentos exquisitos. Uno de ellos es aquel en el que San Agustín decide dejar la publicidad y dedicarse al periodismo. Una especie de catarsis que le cambió la vida en pleno festival de Cannes.

“La soleada mañana que salí al balcón del [Hotel] Martínez para desayunar cubierto con un albornoz blanco y con un vaso de naranjada fría recién exprimida en la mano derecha, observé la playa y alguien, otro creativo publicitario, me saludó desde su balcón. También vestía el albornoz blanco que facilitaba el hotel y llevaba en su mano derecha un vaso de naranjada fría recién exprimida. Y en aquel personaje, fatuo, engreído, vacío, me vi reflejado a mí mismo y supe, en aquel preciso instante, que debía dejar la publicidad y pasar a ser pobre, es decir, periodista”, explica el escritor.

image (7)
Arturo San Agustín en Moscú con Olga Ivinskaya, la mujer que inspiró a Lara, el personaje protagonista del 'Doctor Zhivago' de Paternak / ARTURO SAN AGUSTÍN

Periodismo, literatura, cine y sentimientos

La mayoría de los capítulos de Pasaporte sentimental están empapados de citas literarias o cinematográficas. El propio autor reconoce que la literatura y el cine le impulsaron a conocer otros lugares. Destaca su encuentro en Moscú con Olga Ivinskaya, la mujer que inspiró a Lara, el personaje protagonista del Doctor Zhivago de Pasternak.

Durante su estancia en Yakarta, el escritor rememora la historia de amor entre Sigourney Weaver y Mel Gibson en El año que vivimos peligrosamente. “Creo que aquella tórrida secuencia despertó más vocaciones periodísticas que todas las facultades universitarias que se dedican a enseñar periodismo”, señala San Agustín.

En Pasaporte sentimental, San Agustín narra huracanes pavorosos, comparte manjares extraordinarios, retrata mujeres fascinantes, describe paisajes sobrecogedores y evoca mitos remotos pero, sobre todo, desnuda sus sentimientos ante el lector.