Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Paco Pérez-Bryan

Paco Pérez-Bryan: "El reguetón ha conseguido que el español pegue una coz al inglés"

El director del Festival de la Luz defiende que el futuro del sector "está en la diversidad" y no le hace ascos a la música urbana

13 min

Paco Pérez Bryan (Málaga, 1956) es un amante de la música. Lo transmite por todos los poros de su piel y, además, no atiende a prejuicios. Una prueba clara son sus palabras acerca de la música urbana y del reguetón. Lejos de condenarlo subraya sus beneficios.

Esta pasión que siente la ha transmitido durante décadas en la radio y desde hace ya diez años exactos siendo director del Festival de la Luz, una evento celebrado en Boimorto (Galicia), municipio que vio nacer a Luz Casal, que está detrás del mismo. 

Artistas y variedad

Del 26 al 28 de agosto, esta localidad verá pasar por allí a Ilegales, Mala Rodríguez, Heredeiros da Crus, Delaporte, Burning, Depedro, Lole Montoya con Juan Carmona y Tino di Geraldo, o The Killer Barbies, entre otros. Porque, si dicen que en la variedad está el gusto, "el futuro de los festivales pasa por la diversidad", sostiene Pérez-Bryan.

Este en particular, además, tiene otras singularidades, como su carácter benéfico. "Cada año damos cerca de 100.000 euros a diferentes asociaciones locales", asevera el publicista. Crónica Global habla con él para descubrir más rasgos característicos del evento, las novedades de esta edición y la opinión de un estudioso de la música sobre el panorama actual del sector.

--Pregunta: ¿Ha sido muy difícil componer un cartel con tantos nombres importantes de la música?

--Respuesta: Un poco sí, porque muchos de los artistas son conscientes de que este es un festival solidario, benéfico y hacen un esfuerzo por venir a tocar aquí. Cuesta hablar con todo el mundo, convencerlos, pero finalmente la predisposición de todos es cojonuda y muchos cuando terminan nos dicen que a la próxima o cuando haga falta que contemos con ellos para tocar. Este año, por ejemplo, es el caso de Delaporte y Burning, que repiten.

--¿Cómo espera que sea esta nueva edición del festival? 

--Este año hemos cambiado las fechas pero mantiene su origen. Desde hace 11 años nace como un festival completamente ecléctico en cuánto a música se refiere, puedes encontrar desde música urbana y hip-hop hasta flamenco, jazz, música popular gallega. Eso lo hacía también tener un público de todo tipo y sobre todo muy familiar. Es por eso que, ahora que los colegios empiezan antes, hemos adelantado las fechas para que la gente no se nos vaya el domingo porque los coles empiezan. Por lo demás, el montaje está controlado después de tanto tiempo. Nuestro equipo de producción es del pueblo y está completamente involucrado. Y es que desde el minuto uno es un festival completamente diferente al resto: se hace en el campo y es más cercano a una romería que a cualquier otra cosa. En cambio han pasado por aquí gente como su organizadora, Luz Casal, Rosendo, Fito, los Jackson Brown, los Speed Doctor, Silvia Pérez Cruz, Rozalén, Miguel Poveda, las Tanxugueiras --cuando no las conocían más que en Galicia--, Vanesa Martín y amigos de Luz cuya ayuda es fundamental.  

--Además es de carácter benéfico, ¿no?

--Sí, este año, donaremos la recaudación a Fagal (Federación de Asociaciones Gallegas de Familiares de Enfermos de Alzhéimer y Otras Demencias) y desde la primera edición hasta ahora ya hemos recaudado más de un millón de euros. ¡Y eso que es uno de los festivales más baratos, sino el que más de España! Cuesta 15 euros la entrada por día y 20 los tres días. ¡Es regalado! Por eso también le pedimos a la gente que sea respetuosa con el espacio y lo conseguimos. No metemos a mucha gente, no queremos que sea algo masivo sino que la gente esté a gusto.

Concierto en el Festival de la Luz / GUS ALVES
Concierto en el Festival de la Luz / GUS ALVES

--¿Cómo surgió esta idea?

--En el año 2010, Boimorto nombró hija predilecta a Luz Casal y el alcalde de entonces le propuso hacer algo en la casa de su familia que se estaba cayendo. Era una casa modesta del siglo XVIII de piedra gallega y Luz la adquirió pero no sabía qué hacer con ella y propuso hacer un festival como los de Glastonbury, Reading en formato pequeño, benéfico y completamente ecléctico. Esto ya era algo distinto, porque hace una década todos los festivales de España eran indies o heavies... especializados. Aquí desde el inicio mezclamos todos los estilos porque nos gusta todo tipo de música mientras la gente se siente en el campo y disfruta de buena gastronomía, los músicos que te emocionan y descubriendo a otros. Eso es lo que hace especial a este festival y creo que el futuro de los festivales pasa por la diversidad y saborear la buena música.

--Habla del futuro de los festivales cuando en este momento están en pleno auge, pero ¿diría que hay público para tantos?

--No me atrevería a decir. Sólo sé que en 1993 apenas había festivales de música y ahora hay cientos. Si existen es porque a la gente les gusta y quieren disfrutarlo. Y que cada uno tenga su personalidad. A mí, me preocupa el mío y procuro que el Festival de la Luz tenga una personalidad única y que el público así lo considere y se lo haga suyo.

--¿Cuál es su relación con la música que lo ha mantenido en la radio durante años en este festival?

--Yo la radio la dejé y aporto la parte artística al festival. Tras dejar la radio me gradué en Geografía e Historia y luego en Historia del Arte. Hice una tesis sobre el arte en las portadas de discos y, de vez en cuando, doy charletas por ahí y creo que repetiré. Me lo paso bien y a la gente le gusta. La gente no sabe las portadas que hizo Dalí, Picasso, Miró o las que hace ahora Damien Hirst. Me gustaría hacer radio pero me voy haciendo viejete.

--Bueno, no lo es tanto. Además, si uno mira al mundo de la música hay muchas bandas y cantantes de su edad que ahí siguen, al pie del cañón.

--Sí, claro. No esperábamos que ahí siguiéramos de público y viéramos todavía en los escenarios a Mick Jagger, como lo vimos la última vez en Madrid, hecho un chaval en los escenarios, o Bruce Springsteen y otros que siguen dando mucha guerra. Y luego están las nuevas generaciones de reguetoneros y gente que hace música urbana que están al pie del cañón.

Luz Casal en el Festival de la Luz / GUS ALVES
Luz Casal en el Festival de la Luz / GUS ALVES

--Nunca le hizo ascos al reguetón, eso es cierto. Usted que ha sido defensor de rock, ¿por qué esa defensa? ¿Debemos abrazar estos cambios?

--Yo creo que sí. Cada generación tiene su música y la música pop es como el arte, evolución. Cada una tiene sus parámetros, recursos formales... Que un chico de 18 años vibre ahora con Quevedo, Bizarrap, Rosalía en un concierto me parece de puta madre. ¡Es su música! Yo no soy de esa generación y también me gusta y me emociona. Unos más, otros menos, los hay que me parecen horrorosos, pero como me parecen horrorosos algunos del rock. El arte es así, va con la sociedad, el tiempo, la tecnología. A mí este movimiento me parece muy interesante. Es la primera vez en la historia de la música pop que la lengua española le está pegando una coz a la anglosajona. ¿Quién iba a pensar que Bad Bunny iba a ser número uno en Estados Unidos por delante de Beyoncé y todo el rap americano? ¡Y lo ha sido! Te guste o no. Es un momento artístico muy interesante. Se ha dado la vuelta a la tortilla y es bueno para todos los artistas de habla hispana. A lo mejor ahora empieza con el reguetón y música urbana pero no sabemos si en año y medio la industria anglosajona va a demandar jazz o pop en español. Ese tipo de cosas están bien y una evolución interesante. Yo un día tengo cuerpo de Quevedo y otro de Deep Purple como un día me apetece fabada y otro un plato de verduras. 

--Y se habla muchas veces de las letras, pero en el rock o el heavy y otras hay muchas letras salidas de tono.

--¡Completamente! Como en todo, hay poesía de más nivel, medio y nulo nivel. Hay canciones de rock con letras increíbles y otras superheavies que ni el cantante de música melódica más hortera sería capaz de escribirlas. Es cuestión de cultura musical. Y de edad. Cuando veo un crítico de más edad que putea tanto a esta música de ahora, me entran ganas de decirle: "Te has hecho muy mayor y deja paso a otro que pueda ver la historia con otros ojos y de manera más fácil". No todo lo pasado fue mejor.

--¿De esos gustos suyos, este festival ecléctico?

--Nosotros estamos abiertos a todo lo que nos pueda emocionar y dar un buen rato y espectáculo. Yo creo que fuimos pioneros. Una de las pocas cosas que nos exigió Luz fue que fuera un festival benéfico y que hubiera todo tipo de música y es lo que hacemos. Eso y que la producción fuera agradable y la gente se sintiera a gusto y se sintiera como en su casa. ¡De hecho, están en su casa! (Ríe).