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Memorias familiares con gato

Memorias familiares con gato

Miquel Escudero, matemático y profesor de la UPC, publica en Click Ediciones (Planeta) un libro de reflexiones sobre la vida cotidiana a partir de las experiencias entre una familia y su mascota

28.02.2018 13:52 h.
3 min

Un ejercicio narrativo confesional en clave familiar elaborado a partir de un episodio en apariencia prosaico --la muerte de una mascota-- cuya verdadera trascendencia vital tiene que ver con la experiencia secreta que habita en las pequeñas cosas. Éste es el original planteamiento de Miquel Escudero, matemático, profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y colaborador de Crónica Global, en su primer libro, Duelo por un gato, que acaba de publicar Click Ediciones (Planeta).

Escudero, cuya vocación pedagógica procede no sólo de su condición profesional como docente universitario sino que se extiende también a diversas iniciativas de divulgación cultural, hace en esta obra de creación un ejercicio metafórico sobre la vida ordinaria a partir de las reflexiones y anécdotas que se producen en su ámbito familiar tras la repentina muerte del gato que, a lo largo de los años, ha sido testigo de muchas de sus experiencias más íntimas.

Relato autobiográfico

El libro, cuyo prólogo firma Javier Urra, psicólogo forense y antiguo Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid, es un relato de corte autobiográfico, pero con elementos novelísticos, sobre situaciones que forman parte sustancial de la existencia vistas a través de la relación con un ser diminuto cuya silenciosa mirada, con frecuencia, nos pasa absolutamente desapercibida o nos resulta indiferente, pero cuya trascendencia sólo descubrimos cuando ese alguien deja de vivir con nosotros. Según Escudero, su libro pretende descubrir a los lectores "el mundo inesperado" que habita bajo la superficie de las cosas, "sin ser sensiblero ni caer en el juicio moral".

Las experiencias familiares que cuentan son un recurso para que los lectores se identifiquen con los personajes de la narración, porque, según Escudero, de una u otra forma, todos tenemos relaciones muy estrechas con lo cotidiano que, en ocasiones, no sabemos valorar suficientemente. “Es un ejercicio de catarsis, por decirlo de alguna manera”, asegura el autor, que en esta obra intenta transmitir a sus lectores la honda emoción que provocan determinadas experiencias prosaicas, aunque idealizadas gracias al tratamiento literario, y que, en definitiva, ilustran sobre la idea de que la felicidad no es percibida como tal por nuestra conciencia cuando sucede. En definitiva, una reivindicación de la vida sencilla hecha a partir de pequeñas experiencias cotidianas.