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H.Escobar, V.Oviedo y J.Tribó durante la presentación de los anales del Liceu / EUROPAPRESS

El Liceu publica su legado artístico y cultural de los últimos 20 años

El trabajo de recopilación se ha realizado desde 1993 de la mano del investigador y maestro apuntador Jaume Tribó

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Más de 16.000 documentos del Liceu, entre programas de mano y fotografías, estarán a disposición de la ciudadanía a partir de este mes, gracias a una base de datos que, de momento, repasa los últimos 20 años, con motivo del aniversario de la reapertura del teatro lírico.

La sala cumplirá 175 años en 2022 y para celebrarlo también ha decidido "poner en valor" los anales del teatro, según ha explicado en rueda de prensa el director general, Valentí Oviedo.

Legado artístico

"La herramienta está hecha en casa", ha dicho Oviedo, que ha incidido en la facilidad de búsqueda de la información, y que a ésta puede acceder cualquier persona del mundo desde la web annals.liceubarcelona.cat.

Si ahora se pueden consultar los anales hasta 1999, gradualmente se irán abriendo todas las temporadas por partes --con un total de siete tramos temporales que se irán publicando desde 2020 hacia atrás-- hasta ofrecer todo el legado artístico y cultural de la sala desde su inauguración en 1847.

Interior del Gran Teatro del Liceu, que debe adjudicar la organización de sus viajes entre Globalia y el El Corte Inglés / MA
Interior del Gran Teatro del Liceu / MA

Iniciativa de Jaume Tribó

Todo este trabajo se ha realizado de la mano del investigador y maestro apuntador Jaume Tribó desde 1993 --aunque trabaja en la sala desde 1975--, en una labor que empezó por iniciativa propia y que nadie le encargó, ha explicado éste.

Según ha precisado la responsable del archivo, Elena Escobar, la plataforma permite navegar a través de los programas de mano, información artística e imágenes de las funciones, ahondando en los perfiles de los cantantes, directores de escena, óperas y temporadas, con un espacio reservado a anécdotas.

Anécdotas

Si al inicio Tribó quería recoger en los anales solamente información artística, tal y como está previsto para esta tipología de documentos, consideró una pena dejar pasar información "divertida" para integrarla a modo de anecdotario, así que finalmente se ha incorporado. Entre ella, cuando se prohibió entrar al teatro lírico con perros, tararear melodías memorizadas, llevar el compás con los abanicos y dar el pecho en la sala.

También ha señalado que en la primera ópera del Liceu el 17 de abril de 1847 "ya hubo un incendio", y en otra ocasión a una soprano se le quemaron las mangas del vestido mientras cantaba al prender con unas candelas. "Hay cosas divertidas, otras que no lo son tanto", ha dicho, como que el telón iba con cuerdas y una vez se encalló matando a tres personas y dejando a una cuarta incapacitada.