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Perico Pastor, Quim Vila, Jordi Vilà, Siscu Martí y Jordi Segura el día de la presentación del concurso

La pasión por el vino

Novena edición de la Cata por Parejas, un concurso único en el mundo en el que este año participan 260 personas

4 min

En apenas 10 minutos, el aluvión de entradas en la web colapsó el sitio y cubrió las 240 plazas disponibles para participar en la novena edición de Premio Vila Viniteca de la Cata por Parejas.

Eso fue el 6 de enero. Y el 24 de abril tendrá lugar el concurso de cata, en el que no participarán 120 parejas, sino 130, el máximo que la organización es capaz de digerir tras una ampliación de 20 concursantes para atender a algunos de los que se habían quedado fuera de la inscripción, que siempre es por riguroso orden.

Tres premios

Este año toca Barcelona --la prueba se hace años alternos en Madrid--, y tendrá lugar en la Casa Llotja de Mar. El éxito del certamen, que es único en el mundo por sus características y por el número de participantes, no radica solo en los premios: 20.000€ para la primera pareja, 7.000€ para la segunda y 3.000€ para la tercera.

La pasión por el vino y el trabajo en equipo es el gran incentivo que mueve a miles de personas procedentes de numerosos países --EEUU, Reino Unido, Francia-- a participar en una cata en dos fases que les lleva meses de entrenamiento y profunda decepción si no pueden acceder ni siquiera a la primera eliminatoria. De hecho, alguno de los aspirantes dice medio en broma medio en serio que la cata consta de dos pruebas: lograr apuntarse, primero, y concursar, después.

Pero en realidad consta de dos fases. En la primera, la eliminatoria, participan todas las parejas, que tienen que probar siete vinos: dos blancos, tres tintos y dos especiales (cava, champagne, oporto, fino).

Solo el organizador sabe cuáles son. De hecho, ni siquiera lo sabe con certeza el notario, que levanta acta de que serán siete de entre los 10 de las que él levanta acta.

Las copas se llenan tras unos biombos de forma que los camareros que han de llevarlas a las mesas de los concursantes no pueden ver las botellas ni sus etiquetas. Ya en la sala, cada pareja debe consensuar la nota de los vinos.

Son 15 puntos a ganar como máximo por cata: uno si se acierta el país de procedencia, uno si se da con la zona de producción, dos si sabe cuál es la denominación de origen, tres si adivina las variedades de uva que lleva, tres si conoce la añada, otros tres si deduce quién es el elaborador y dos más si atina con la marca.

Primero se hace una prueba con siete botellas. En ella se criban 120 parejas hasta dejar solo 10 --las que más puntos han sumado-- para la final, donde las 10 parejas restantes prueban otros siete vinos.

En las ocho ediciones anteriores de la Cata por Parejas que organiza Vila Viniteca, la mayor parte de los ganadores han sido profesionales relacionados con el mundo del vino, pero no en todos los casos. La única mujer que ha ganado, Gemma Jarné, que lo hizo en la séptima convocatoria, es financiera de profesión.