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Fotograma de una de las obras de Krzystof Kieślowski / BARCELONA CULTURA

El cine de Krzystof Kieślowski llega a la Filmoteca de Cataluña

Una exposición y un ciclo de películas, dedicadas al cineasta polaco, son los protagonistas del verano en este espacio cultural

María Díaz
3 min

El 27 de junio de 1941 nacía en Varsovia (Polonia) Krzysztof Kieślowski, el autor de Decálogo, una producción cinematográfica en forma de serie que trata sobre la religión, el ser humano y las contradicciones de la práctica con la doctrina de los preceptos de la moral.

La de Kieślowski es la historia de un joven que abandonó la carrera de bombero para dedicarse al mundo de la producción audiovisual, convirtiéndose en uno de los directores de cine más aclamados del siglo XX.

‘Huellas de la memoria’

Esta historia y sus grabaciones permanecen en la Filmoteca de Cataluña en Barcelona en forma de exposición y ciclo de proyecciones de sus obras. Hasta el domingo 29 de septiembre es posible visitar de manera gratuita Krzystof Kieślowski: Huellas de la memoria, una muestra que repasa la vida del autor polaco.

La memoria del director polaco que se puede ver en Barcelona es una selección de 24 carteles publicitarios cinematográficos que incluye un espacio dedicado a 45 piezas fotográficas tomadas por el propio Kieślowski.

‘¡No olvidarás!’

El programa del ciclo de cine dedicado a él lleva por nombre Krzystof Kieślowski: ¡No olvidarás! Durante el mes de julio se podrá ver en la sala de proyecciones de la filmoteca catalana la serie de diez episodios de Decálogo. El mes de agosto se dedicará a la trilogía de Tres colores.

Todas sus obras tienen un marcado trasfondo documental. Así entendía el cine Kieślowski, como una oportunidad de representar la vida y que sirviera para comprender la realidad y ayudar a mejorarla. Tanto Decálogo como Tres colores, sus dos creaciones más aclamadas, son un ejemplo de ello.

Obras célebres

Decálogo (1988) fue grabada para la televisión polaca. Compuesta por diez capítulos de 50 minutos de duración, cada uno de ellos se centra en uno de los diez mandamientos de la Iglesia Católica. En esta obra Kieślowski juega con la subjetividad inherente al ser humano.

Tres colores (1993) es una trilogía dedicada a Francia, a sus ideales revolucionarios y a los tres colores de su bandera. Azul, blanco y rojo dan nombre a cada uno de los capítulos que integran esta obra que el artista realizó cuando se trasladó a trabajar al país galo.