Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
De izquierda a derecha: Eduardo, Ana y Manu Muga presentan Flor de Muga blanco en la terraza del Hotel The Serras Barcelona / MUGA

Vino Flor de Muga, el blanco de Rioja que evoca a los tintos

Bodegas Muga presenta su último producto en Barcelona con gran aceptación y con la consciencia de que “tiene aún recorrido”

4 min

Cabía la posibilidad de presentar el producto hace unos meses, de forma virtual por la situación sanitaria, pero Manu Muga rechazó la propuesta. Beber vino es un acto de socialización, y con este concepto argumentó el vicepresidente de Bodegas Muga su preferencia por retrasar la puesta de largo de Flor de Muga blanco, un vino de gran complejidad equiparable a los tintos. Es la nueva gran apuesta de Rioja.

La terraza del Hotel The Serras, en Barcelona, con vistas al mar, fue el lugar elegido para la presentación y degustación del vino Flor de Muga en petit comité. “Marida con pescados y arroces y, debido a su complejidad, puede acompañar carnes o guisos como si fuera un tinto”, explica el enólogo de la bodega, Isaac Muga. Lo pudieron comprobar los asistentes al almuerzo con las creaciones del chef Marc Gascons.

Coca de pan con tomate y aceite de oliva virgen extra / CRÓNICA GLOBAL
Coca de pan con tomate y aceite de oliva virgen extra / CRÓNICA GLOBAL

Un vino elegante

En palabras del enólogo, se define “en boca por su gran presencia, su volumen, su grasa”, “un vino largo, persistente, que no va a dejar a nadie indiferente”. No obstante, todavía “tiene recorrido”, según Manu Muga. El vicepresidente de la bodega añadió que “es un vino gastronómico y profundamente elegante; un blanco de guarda que alcanzará su punto óptimo en cuatro o cinco años”. Es decir, que con el paso del tiempo aportará matices que ahora, por su juventud, no se perciben.

El Flor de Muga es un vino de color amarillo-pajizo brillante. En la nariz destacan aromas elegantes y complejos con notas de manzana verde, mandarina y pomelo junto con toques de frutas de hueso como el melocotón, y matices de flores blancas y vainilla cremosa. Suave y agradable entrada en el paladar, con gran armonía y frescura que revela volumen, mineralidad y sabor afrutado, seguido de un final prolongado y refrescante.

Vendimia a mano

Se elabora con uvas vendimiadas a mano, y está compuesto por tres variedades autóctonas: viura (40%), garnacha blanca (30%) y maturana blanca (30%). Ello, unido a años de investigación, una cuidada elaboración y una crianza en barricas de roble francés, da forma a este gran vino blanco de Rioja, de alta calidad y de producción limitada (unas 12.000 botellas), a 32 euros la unidad.

Sin embargo, el Flor de Muga Blanco 2018 no es el primer blanco de Bodegas Muga. El primer blanco envejecido en barrica lo elaboró en 1973, aunque en aquellos tiempos la demanda era más bien poca, por lo que la empresa familiar se centró en los tintos. Ya en la década de 1990, se pusieron de moda los blancos jóvenes, frescos y fáciles de beber, lo que motivó la creación del blanco Muga, un producto de éxito todavía hoy. Pero, hace siete años, la bodega apostó por un blanco reserva de Rioja, y surgió el Flor de Muga.

Botellas de Flor de Muga blanco / MUGA
Botellas de Flor de Muga blanco / MUGA

Noventa años de historia

La historia de Bodegas Muga se remonta a 1932, cuando Isaac Muga y Aurora Caño comenzaron con el negocio, sito en el barrio de la Estación de Haro, en La Rioja. Una bodega que, por cierto, es la única en España con maestro cubero y tres toneleros propios.

Ahora, 90 años después, sus descendientes Ana, Manu y Eduardo han presentado la última creación en Barcelona, una plaza donde la restauración ha estado especialmente afectada durante meses por las restricciones decretadas por la Generalitat.