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Cartel de la octava edición de Emergència, obra de Miguel Brieva / CG

Festival Emergència: grupos desconocidos que logran el 'sold out'

El certamen que un día apostó por Pony Bravo o María Rodés vuelve el sábado al CCCB en su octava edición con nueve bandas por descubrir

Ana Portolés
4 min

El Emergència vuelve al ataque. Gracias a él, el sábado 13 de febrero, el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) acogerá los conciertos de nueve bandas y artistas prácticamente desconocidos: Holögrama, Sorry Kate, Sara Fontán, BeatLove, Malheur, Des âmes libres, Ghost transmission, Rod V y Gentemayor.

Nueve bandas elegidas con mimo y mucho tino por Sergio Silva, director del festival. “Son grupos que oigo en la radio o encuentro por internet, o un amigo me dice que su primo ha montado una banda, o el de la tienda de discos te dice que los tienes que oír”, explica Silva. “Gente que un día escuchas por casualidad y te dejan buen sabor de boca”, dice el responsable de que artistas como Pony Bravo, Oso Leone o Maria Rodés sean hoy conocidos por el gran público barcelonés.

Una fórmula que sobrevivió a la crisis

La crisis barrió a muchos festivales de música de Barcelona, pero el Festival Emergència ha podido vivir para contarlo y llega ahora a su octava edición. “Es cierto que en los peores años de la crisis tuvimos que pasar de 10 a 7 grupos, pero en 2015 volvimos a las 9 bandas”, destaca Silva, quien tiene claro cuáles han sido las claves de su éxito.

“Es un festival de entrada muy barata, que se celebra un sábado por la tarde en pleno centro de Barcelona. Lo tiene todo para que digas, ‘venga, voy’”, presume el director, quien reconoce que cada año las entradas quedan prácticamente agotadas. El ticket más caro cuesta siete euros.

Las apuestas de 2016

Sergio Silva no es capaz de destacar uno de los fichajes de este año por encima de los demás, pero sí reconoce tener ganas de que la gente descubra a Des âmes libres o a Sara Fontán, las influencias free jazz de Malheur o los gaditanos Gentemayor . “Se cae el escenario”, asegura.

Este año los conciertos se celebrarán en tres espacios del CCCB: el hall, el auditorio y el vestíbulo de la segunda planta. Es en este último donde tocarán las dos propuestas electrónicas comisariadas por el festival Lapsus: BeatLove y Rod V. “No nos ceñimos a un solo tipo de música; podemos ir del jazz al rock and roll, pasando por la electrónica”. Quizá por eso el público es bastante variopinto, con edades comprendidas “entre los 27 y los 42 años”, según cálculos del director.

“Barcelona ya tiene un montón de festivales grandes donde la gente va a reunirse con sus amigos, montarse la fiesta y escuchar a las bandas míticas que no ha podido ver antes. Faltaba un festival pequeño al que ir a descubrir bandas”. Y aquí está, esperemos que por mucho tiempo.