Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El humorista Eugenio en una foto de archivo / EUROPA PRESS

Eugenio: la tragedia detrás de los chistes

Llega a los cines un documental y en dos semanas un libro sobre la biografía del famoso cómico

4 min

Este viernes llega a los cines un documental sobre la biografía de Eugenio. Y en dos semanas también llegará el formato libro sobre la vida del famoso humorista. Tanto el libro como la película, relatan el éxito y la inevitable caída en desgracia de uno de los artistas españoles más populares de los años 80 y 90. 

Un cómico de Barcelona que con sus actuaciones partió de risa a toda España. Con su mezcla de castellano y catalán revolucionó un país cuando sus casetes eran los más comprados de todas las gasolineras. Un hombre triste pero tremendamente divertido.

Tras los chistes

“El humor no tiene nada que ver con estar contento. El humor verdadero sale de las penas, es una válvula de escape para evadirse de la realidad. El humor sale de los momentos trágicos”, admitía Eugenio, consciente de su drama personal.

Gerard Jofra, primogénito del humorista, explica en su libro que será publicado por la editoral Libros Cúpula: “Hacía mucho tiempo que habías dejado de ser quien fuiste, y no hay nada peor que ver que tu pilar, tu referente, pierde su yo y entra en un túnel oscuro del que difícilmente podrá salir”.

Los inicios

En los inicios Eugenio Jofra i Bafalluy trabajaba por las mañanas diseñando joyas y por las noches actuaba con su pareja, Conchita, en locales con poco reconocimeinto de Barcelona. Su mujer era la que cantaba y el cómico tocaba la guitarra y hacía los coros. Como anécdota, compitieron por ir a Eurovisión, empezaron a hacer giras por España y salían en la prensa. 

La primera noche que Conchita no podía cantar porque había enfermado en Andalucía, Eugenio, sin más compañía en el escenario que una mesita alta en la que apoyaba un vaso de whisky y un cenicero, dijo por primera vez las palabras que le acompañarían el resto de su carrera Saben aquel que diu... Nada volvió a ser igual. “Mi madre fue capaz de ver que, comercialmente, él era la estrella y dio un paso a un lado para que Eugenio brillara bajo los focos”, afirma su hijo Gerard. 

La decadencia

La muerte de su mujer, lo cambió todo. "Fue un antes y un después, llegó la pena". Y con ella el estrés, las fiestas, el alcohol, el tabaco, las mujeres, la noche, más tabaco, el dinero, la depresión... Gerard sabía de su padre más de lo que cualquier hijo debería saber "Todos tenemos nuestros demonios. Él había sufrido ya un infarto y no se portaba bien”.

La madrugada del 11 de marzo del año 2001, el humorista cayó desplomado en el bar de la ciudad condal Oliver y Hardy. Aunque horas antes, había ido a conocer a su primera nieta y a despedirse de su hijo porque decía que ya no quería seguir viviendo.

Destacadas en Creación