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Iván Cester, Josep Vilagut y Javier Bayon, los creadores de la banda sonora del corto de ficción "Timecode", nominado al Óscar / CG

Un estudio de música catalán, rumbo a los Óscar

Summer Music, con sede en Barcelona, ha realizado la banda sonora de ‘Timecode’, nominado al mejor corto de ficción

3 min

De la crisis a los Óscar. El estudio de música Summer Music, con sede en Barcelona, ha realizado íntegramente la banda sonora de Timecode, candidato a la estatuilla como mejor cortometraje de ficción.

La firma se ha ganado un lugar en la ceremonia de entrega de los míticos premios cinematógrafos que se celebrará de la madrugada del domingo al lunes en Los Angeles.

Iván Cester, Josep Vilagut y Javier Bayon son el alma de este estudio catalán, creado en 2014 en plena crisis económica y cuya trayectoria ha sido meteórica. Arrancaron con la composición de la música de la campaña internacional de Red Bull para la Superbowl junto al compositor Pharrell Wiliams, ganador de tres premios Grammy. A partir de ahí, fue un no parar: videojuegos, películas, más publicidad… Hasta que, hace dos años, se cruzó en su camino Juanjo Giménez, director de Timecode.

timecode

“Fue en una fiesta organizada en nuestro estudio. Juanjo nos habló de su proyecto y nos dio libertad total”, explica Vilagut, compositor y productor musical. Guitarra clásica, arreglo de cuerdas, melodías de piano y una hábil administración de los silencios definen la banda sonora de este corto, que ya ha recibido 70 premios en todo el mundo, entre ellos, la Palma de Oro en Cannes y un Goya. ¿Con qué momento del corto se quedan? Cester no duda: "Con la escena final, un momento álgido".

A por una segunda nominación

La composición original del soundtrack de Timecode es de Iván Cester, mientras que la orquestación corrió a cargo de Javier Bayon, quien, en octubre de 2016, ganó el Concurso Internacional de Música de Cine del XII Festival de Cine de Zúrich. De la mezcla se encargó Josep Vilagut.

Reconocen estos tres músicos, que siguen una metodología parecida a la que se utilizaba en los estudios de grabación de las décadas de 1980 y 1990, que tardaron un día en asimilar la nominación. Y ya se han venido arriba. “Vamos a por una segunda, fue flipante”, afirma Bayon. El subidón previo al viaje a Hollywood está más que justificado.