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Diseño del Restaurant Les Cols de Olot, obra de RCR.

El estudio español RCR, reconocido con el 'Premio Nobel' de la Arquitectura

Los galardonados, con sede en Olot, afirman que este reconocimiento "no te lo planteas ni en sueños"

4 min

El estudio RCR de Olot (Girona) ha sido reconocido este jueves con el Premio Pritzker 2017, considerado el Nobel de la Arquitectura. El galardón ha sido concedido en reconocimiento por la unión de sus trabajos con el paisaje que los rodea y por la arquitectura en sus edificios, íntimamente conectados con el espacio y el tiempo, como ha destacado el jurado en el fallo de esta distinción en Chicago.

Según los miembros del tribunal, el trabajo de los arquitectos demuestra un compromiso con el lugar y sus narrativas que armoniza materialidad y transparencia con conexiones entre el exterior y el interior, creando una sensibilidad emocional y experiencial.

Los arquitectos Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta trabajan en este estudio español, que en 2015 también fue distinguido con la Medalla de Oro de la Academia de Arquitectura de Francia en reconocimiento a su trayectoria.

"El Pritzker no te lo planteas ni en sueños"

Los ganadores han mostrado esta tarde su alegría por la distinción y han considerado que también es un reconocimiento a la arquitectura española de los últimos treinta años, que es "de alto nivel".

En su estudio de Olot acompañados por amigos y vecinos que los felicitaban, Ramon Vilalta ha señalado que ya han tenido otros reconocimientos anteriormente pero el Pritzker "no te lo planteas ni en sueños”.

Sobre sus proyectos arquitectónicos, Vilalta ha resaltado que siempre tienen en cuenta el lugar en el que construyen sus edificios para que se pueda "sentir su atmósfera, su espacialidad".

La persona que está detrás de la última letra del despacho RCR, -las otras dos corresponden a Rafael Aranda y Carme Pigem- recibe el galardón como un reconocimiento a treinta años de trabajo, los que se cumplen desde que los tres se licenciaron y decidieron regresar a Olot para poner en marcha conjuntamente su proyecto laboral.

Residencia en Olot, pero no en Barcelona

"Los profesores -estudiaron en la Escuela Superior de Arquitectura Técnica del Vallés- nos dijeron si lo habíamos pensado bien, porque la tradición era establecerse en una gran ciudad como Barcelona e irte a grandes despachos", relata.

Ramon Vilalta considera, en consecuencia, que son "autodidactas" que escogieron establecerse en a Olot y salirse de la corriente cuando se graduaron hace tres décadas.

La decisión de afincarse definitivamente en Olot les dio "un aprendizaje sobre paisaje y naturaleza que se basa en entender ambos conceptos y llevar ese conocimiento a cada lugar en el que uno trabaja".

"Si vamos al desierto intentamos comprenderlo", pone como ejemplo Ramon Vilalta, quien admite que, en esa búsqueda, se esconde el afán de superar la idea de que una construcción es "un refugio funcional y llegar a un componente más interior, más espiritual".

Al arquitecto le gusta pensar "que la gente es capaz de sentir cosas" cuando está en uno de los espacios que RCR ha creado y, por ello, le presta "todo el cuidado" a la particularidad de cada lugar para captar así su esencia.

Ramon Vilalta defiende que la arquitectura rodea cada momento de la vida humana y que, en consecuencia, "tiene un valor excepcional, porque no es lo mismo estar entre cuatro paredes cualquiera que en unas que sean diferentes".

Aunque el paisaje de Olot no se traslada a otros emplazamientos, Vilalta reconoce que darle el Pritzker a un despacho ubicado en una localidad de algo más de 30.000 habitantes rodeada de volcanes inactivos es "un mensaje importante".