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El Archivo Lafuente es una de las colecciones privadas más importantes en arte contemporáneo / CG

Así es el archivo Lafuente, la gran esperanza del Museo del Cómic

El Ministerio de Cultura tiene previsto formalizar antes del verano la compra de una colección privada que incluye artistas underground como Nazario o Montesol, con vistas a su cesión a Cataluña

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Antes del verano, el Ministerio de Cultura formalizará la compra del Archivo Lafuente, una importante colección compuesta de 140.000 piezas, uno de los fondos de arte contemporáneo más importantes de Europa. Incluye, entre otros, libros, revistas, carteles, manuscritos, bocetos, collages, cartas, fotografías, audiovisuales, pinturas y esculturas. Y también obra gráfica.

Y es ahí donde el Museo del Cómic de Cataluña ha puesto sus esperanzas. El ministro de Cultura, Miquel Iceta, está dispuesto a ceder parte de esa colección, que cuenta con referentes del underground catalán como Montesol Nazario, a ese proyecto. Sin embargo, las administraciones catalanas se tienen que poner de acuerdo primero.

Tal como explicó Crónica Global, tras doce años de bloqueo, recortes y reproches, el Museo del Cómic sigue sin ver la luz a pesar de la enorme tradición que tiene esta comunidad en materia de ilustración, humor gráfico y revistas satíricas. El Ayuntamiento de Badalona, harto de esperar, ha decidido destinar el edificio de la Compañía Auxiliar del Comercio y la Industria (CACI), destinado a albergar el Museo, a un centro de investigación tecnológica, y ofrece tres edificios alternativos. Pero la Consejería de Cultura exige más definición al Consistorio y al Gobierno.

La Fábrica de Badalona que debía albergar el Museo del Cómic
La Fábrica de Badalona que debía albergar el Museo del Cómic

Fuentes del Ministerio explica a este medio que el consejo de ministros aprobará en mayo o, a lo más tardar, en junio, la anunciada adquisición del archivo Lafuente. Pero ¿en qué consiste este fondo artístico? ¿Y qué relación tiene con Cataluña?

José Maria Lafuente comenzó su colección en los años ochenta del siglo pasado. Se divide en dos períodos. El primero comprende los años 1900-1945, con especial presencia de los movimientos del futurismo, el dadaísmo, el surrealismo o de la escuela Bauhaus. Max Ernst, Francis Picabia,, André Breton, Louis Aragon, Man Ray,  Salvador Dalí o Marcel Duchamp están presentes en las piezas reunidas por La fuente.

 José María Lafuente / EP
José María Lafuente / EP

Transición y contracultura

Respecto al periodo 1945-1989, el Archivo alberga material relativo al surrealismo revolucionario, el letrismo, la escritura experimental o Fluxus o a campos como el arte conceptual, la poesía visual o el arte correo. Figuran, entre otros artistas, Eugenio F. Granell, Juan Navarro Baldeweg, Francesc Abad, Eugènia Balcells, Nacho Criado, Eulàlia Grau, Concha Jerez, Muntadas, Isidoro Valcárcel Medina, Elena Asins, Esther Ferrer, Alberto Corazón o el Grupo Zaj, así como, en la época de la transición y la contracultura, Tino Calabuig, Nazario, Miguel Gallardo, Javier Mariscal, Ceesepe, Alberto García-Alix, Ouka Leele, El Hortelano o Miguel Trillo. De esta forma, se equiparaba el cómic y las revistas alternativas con otros referentes del arte contemporáneo internacional.

Los acuerdos para la adquisición, por parte del Museo Reina Sofía, de los fondos de Lafuente comenzaron en 2012 y dieron lugar a la exposición de las piezas en un centro asociado del museo situado el antiguo edificio del Banco de España en Santander.

Así, en esa colección figuran piezas de iconos del cómic catalán, así como archivos originales de la revista Ajoblanco. De hecho, la adquisición de originales de Nazario y Montesol provocó cierto malestar en el sector, debido a la dispersión del underground catalán.

Algunas de las revistas editadas en Barcelona, referentes del futuro Museo del Cómic / GALA ESPÍN
Algunas de las revistas editadas en Barcelona, referentes del futuro Museo del Cómic / CG

La compra, por parte del Ministerio, de todos esos fondos, supone un primer paso de cara a nutrir ese futuro Museo del Cómic, lastrado por los problemas presupuestarios y la pugna entre administraciones. Ello ha provocado que, hasta ahora, los aficionados a la ilustración se hayan tenido que conformar con museos parciales, como el de Andorra, en 2010, o el privado de Sant Cugat del Vallès en 2019.