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Un actor y una actriz de doblaje / EUROPA PRESS

¿Doblaje o VOS? “El inglés se está comiendo el catalán y el castellano”

Profesionales del sector y detractores de esta opción exponen para ‘Crónica Global’ sus argumentos de defensa y censura de esta alternativa

12 min

La reclusión disparó el uso de internet y, dentro de este, aumentó el consumo de contenido audiovisual. Por poner unos ejemplos, las plataformas HBO y Netflix registraron notables incrementos de suscriptores, mientras que Disney Plus aterrizó en España en pleno estado de alarma. Y mientras la oferta se amplía, se mantiene un dilema que viene de lejos: ¿doblaje o versión original subtitulada (VOS)? Los defensores de una y otra alternativa exponen sus argumentos para Crónica Global.

A primera vista, las dos posturas parecen irreconciliables, pero se intuye un incipiente punto de encuentro: mientras los defensores del doblaje lo ven como una opción más entre las que elegir (sin excluir otras alternativas, incluida la VOS), los detractores aceptan que se emplee en casos muy concretos, como videojuegos, publicidad y animación infantil.

Doblaje: ¿una opción más o un autoengaño?

La directora y actriz de doblaje Maria Lluïsa Magaña se pregunta que quién es nadie para privar a alguien de ver libremente una serie o película doblada. Y añade que la tecnología actual ofrece las dos opciones, sin que una se imponga sobre la otra. En la misma línea se pronuncia la también directora e intérprete Lola Oria: las herramientas actuales permiten ver estos productos como cada uno quiera. En su caso, dice que le “parece fatal que la gente esté en contra de las cosas”, que es “patético que haya detractores”. Su compañero de profesión Bruno Jordá sentencia que “el doblaje es una opción más”.

Actor doblaje

 

Actor doblaje en sala / EUROPA PRESS

Enfrente tienen a un diplomado en narrativa y artes audiovisuales. Adrián Massanet destaca entre sus argumentos que “el doblaje le quita toda oportunidad a la industria española de enfrentarse con industrias tan potentes como la norteamericana”. Bajo su punto de vista, la versión original permitiría al “cine propio” competir en condiciones “más equilibradas con el cine extranjero”. “El doblaje es una especie de autoengaño”, aporta el asesor de emprendedores Antoine Kerfant. Por último, el director y fundador de la academia online de inglés OS Connect, Sergio Iriarte, confiesa que es una cuestión “difícil de contestar”, aunque es partidario de dar más espacio a la VOS.

Por primera vez doblan una serie española en EEUU

Uno de los argumentos de Massanet es que la VOS equipararía culturalmente a España con otros países europeos, “en los que la versión original es la normal, y el doblaje es algo marginal”. Ante esta afirmación, Jordá responde que “cada vez se dobla en más partes del mundo”, como en otros países del viejo continente y en Brasil. Añade Oria que en Estados Unidos también se doblan los dibujos, así como Dark (serie alemana) y La casa de papel (española), entre otros: “Por primera vez somos doblados, curioso; más claro, el agua. El doblaje está vivo”, desliza. Concluye Magaña: “Doblamos la mayoría de productos del inglés, pero también del francés, del alemán, del sueco, del finés, del japonés...”.

En este punto, Magaña incide en que “el inglés se está comiendo con pasos de gigante todo tipo de expresiones” equivalentes en catalán o castellano. Pone varios ejemplos: spoiler, feeling, after-shave, fake, my box, bacón, best seller, bicing, brunch, business, casting, clínex, compact disc, footing, gay, hall, hándicap, hit-parade, look, lunch, mánager, márqueting... “Estamos abducidos, hemos perdido el amor por lo que nos es propio y hasta hay quien se ríe de quien no utiliza todo este argot anglófilo, o quien se avergüenza” de su lengua, apunta. Para ella, “el doblaje también es una herramienta de protección de la propia lengua o de normalización”. Alerta de que este goteo va mermando los otros idiomas, “y las lenguas son lo que configura las culturas”, lo que nos hace distintos.

El nivel de inglés en España

Esto nos lleva al siguiente argumento de los antidoblaje: “Escuchar otros idiomas ayuda a hablarlos mejor”. En palabras de Kerfant, la VOS “permite consolidar el vocabulario y memorizar giros de frases y expresiones típicas”. En definitiva, defiende que favorece una mejor habla del inglés. Massanet añade que “el cine doblado es un cine adulterado”, del mismo modo que “un disco de Michael Jackson cantado en español sería música adulterada”. Además, afirma que los diálogos se alteran en la sala de doblaje, “por lo que la intención del guionista queda falsificada o remendada con líneas que nunca escribió”.

Actores doblaje

 

Dos personas hacen ajustes para traducir y adaptar un guion al castellano / EUROPA PRESS

Responde Lola Oria: “Llevo 31 años escuchando inglés entre ocho y diez horas al día y no sé inglés”. La actriz y directora señala que el pobre conocimiento que se tiene en España de la lengua de Shakespeare es por falta de “nivel en la educación”. Y matiza Magaña: “El doblaje es una traducción en voz alta; nadie pone en cuestión la traducción y bien que la necesitamos, ¿no?”. Por su parte, Iriarte, de la academia de inglés online, desliza que se les está “robando” a las nuevas generaciones la posibilidad de “exponerse al inglés”, pero también están los mayores, “que no solo no aprendieron inglés, sino que ponerse a leer durante toda una película les supone un esfuerzo tremendo”, explica.

Los subtítulos

Esta reflexión lleva al siguiente punto. Para Kerfant, “no cuesta tanto leer los subtítulos”. Defiende que “el doblaje se inventó para llegar a todos los públicos en una época en la que mucha gente no sabía leer”. Sin embargo, recuerda el director y actor Bruno Jordá que “las pantallas son cada vez más pequeñas y cuesta leer subtítulos”. “Si lees, te pierdes detalles de fotografía, expresiones... se desvirtúa la obra, y los subtítulos son peripatéticos en la mayoría de los casos”, analiza Lola Oria.

“Por no hablar del colectivo ciego, del poder de la voz”, prosigue. Un argumento que comparte Magaña: “Y no he mencionado todas las personas invidentes, las que tienen dificultades para leer subtítulos por edad o formación... razón por la que tendríamos que ser suficientemente solidarios y olvidar esta polémica absurda”.

Más argumentos en contra

Otros argumentos de los antidoblaje pasan por una mayor defensa de la industria y la cultura propias, sin necesidad de “hacerle el trabajo a industrias todopoderosas como EEUU”, según Massanet. Añade este crítico que apostar por la VOS es un “signo de respeto a los creadores del sonido de la película”, y es la “única manera de conocer de verdad el trabajo de los actores, con sus propias voces e inflexiones”.

Actores doblaje Gurruchaga

 

El cantante Javier Gurruchaga (i) participa en el doblaje de la película de animación 'Buscando a Dory' / EUROPA PRESS

Todas estas palabras las suscribe Kerfant, que defiende que la voz es una parte fundamental de la actuación, igual que la expresión, los gestos y el diálogo. “Salvando las distancias, el doblaje es como la restauración del Ecce Homo: buenas intenciones, pero un resultado muy distinto al original”. Añade que “el doblaje elimina muchos sonidos de ambiente”, “se pierden muchos matices” porque “las traducciones son imperfectas” (adaptar los diálogos a otra lengua y lograr que cuadren con el movimiento de la boca requiere de modificaciones), y que “una misma persona dobla a muchos actores muy diferentes”. Sentencia: “No existe un buen doblaje, solo uno menos malo”.

Doblaje y franquismo

En esta línea, el cineasta Augusto Martínez Torres declaró en La Vanguardia, en 2011, que el doblaje lo “implantó Franco en nuestro cine, siguiendo a Hitler y Mussolini”. Pero Lola Oria explica que “está mal asociado al franquismo”, ya que llegó con la república. “Que el franquismo lo utilizara es otra cosa”, asume. En la misma entrevista, Torres contestó que “subvencionar los doblajes es subvencionar la ignorancia”, y repitió otros argumentos ya vistos entre los contrarios a esta práctica.

Personajes más conocidos como el actor Antonio Resines y el escritor Félix de Azúa también han criticado el doblaje en alguna ocasión. El primero, por ejemplo, lo hizo hace una década en un discurso en defensa del cine español. “Si el presidente del Gobierno o la ministra de Cultura se levantasen y dijeran que se acabó el doblaje, otro gallo nos cantaría a todos”. El segundo, por su parte, criticó en 1999 que el programa de José Luis Garci emitiera películas dobladas y no en versión original, siendo director de cine español. “Todo el doblaje es una salvajada”, escribió en su columna Cine, en El País.

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