Cordeiro: "En 30 años se podrá resucitar a una persona cuyo cerebro haya sido conservado"

El científico explica que en una década "las compañías informáticas van a curar el cáncer" y que si la superpoblación se convierte en un problema la "colonización de Marte" es una solución

Cordeiro:  "En 30 o 40 años se podrá resucitar a una persona cuyo cerebro haya sido conservado"
04.05.2018 00:00 h.
12 min

José Luis Cordeiro es un científico heterodoxo. Acaba de presentar su nuevo libro, La muerte de la muerte (Deusto, 2018), cuyos beneficios irán íntegramente a las fundaciones Apadrina la ciencia, en España, y SENS, en Estados Unidos. Dice que no "piensa morir" y es consciente de que sus postulados sobre una inmortalidad cercana del ser humano no generan consenso entre sus compañeros de profesión. "Loco", "charlatán" o "anticristo" son algunos de los calificativos que, explica, ha tenido que aguantar. En su momento, Crónica Global ya habló de estas nuevas empresas de la inmortalidad. Él asiente que es un negocio real y que estamos viviendo en "un tiempo mágico" donde confluyen "la primera generación de humanos mortales y la primera generación de inmortales". "¿Dónde quieres estar tú?", pregunta.

—Pregunta. ¿Usted asegura que no va a morir?

—Respuesta. Lo que digo es que no pienso morir. Uno nunca puede predecir si no va a morir porque los accidentes y los asesinatos existen, y hay una cantidad de cosas que no controlamos. Lo que yo digo es que no pienso morir porque vamos a tener la tecnología para vivir indefinidamente e incluso para rejuvenecer.

No solo no pienso morir sino que pienso ser más joven en 30 años de lo que soy ahora debido a las tecnologías que vamos a poder utilizar en nosotros para rejuvenecer. Así podremos pasar de una longevidad corta a una longevidad indefinida. Una especie de inmortalidad, no total, pero vamos a dejar de envejecer e, incluso, vamos a rejuvenecer.

En Madrid hay dos empresas Life length y Neo Life—​ que analizan los telómeros a sus clientes para buscar la mejor manera de rejuvenecer. Es todo un negocio.

—El estudio de los telómeros es fundamental para entender el proceso de envejecimiento. Por ejemplo, las células germinales que tenemos continuamente reconstituyen sus telómeros y por eso no envejecen. En nuestro cuerpo tenemos células que no envejecen y que, en teoría, son biológicamente inmortales. Las células madre también reconstituyen sus telómeros y no envejecen. Son las mejores células. Por el contrario, tenemos las células cancerígenas, que tampoco envejecen. Las células cancerígenas son mutantes que detienen el proceso de envejecimiento. Esto se descubrió en 1951 y sin embargo muy poca gente sabe que el cáncer es biológicamente inmortal. Por eso muchas clínicas y compañías, como Neo Life o Life Length, están recomendado el estudio de los telómeros.

 Las compañías informáticas son las que van a curar el cáncer en 10 años

¿Se podrá curar el cáncer si es inmortal?

—Hay varias compañías de informática que están entrando en la medicina porque cuando se secuencia el genoma humano se pueden encontrar las causas genéticas de muchas enfermedades y, por eso, la medicina actual curativa se va a convertir en preventiva. Por ejemplo, Microsoft anunció que iba a curar el cáncer en diez años. Lo dicen porque el cáncer es un problema informático, una mutación. Ahora que podemos secuenciar el genoma vamos a secuenciar estas mutaciones y las compañías informáticas son las que van a curar el cáncer en 10 años.

Si la fecha límite es 2045, ¿no tendría más sentido que los humanos que sobrevivan sean a partir de esta fecha o de una generación concreta de jóvenes?

—La fecha la utiliza mi amigo y científico Ray Kurzweil. Él habla abiertamente de que en 2045, como muy tarde, podremos rejuvenecer a las personas. Pero eso incluso se puede hacer en diez años. Nosotros consideramos que el envejecimiento es una enfermedad, pero una enfermedad curable. Y, segundo, que es un problema técnico, ya que existen células que no envejecen. Ahora la cuestión es cómo hacerlo bien y bajo nuestro control. Y la fecha que ponemos, a más tardar, es el 2045. Mientras más inversiones haya en este sector antes va a ocurrir.

Cordeiro

El científico José Luís Cordeiro

¿La vejez es una enfermedad? Estamos sometidos al tiempo. Más que una enfermedad, es algo muy natural…

—El catarro también es natural. O la malaria. Las primeras formas de vida en nuestro planeta son inmortales. Los seres multicelulares tenemos las células germinales, que no envejecen, y las células somáticas, que sí envejecen. Tenemos creencias equivocadas de que el envejecimiento deba ser obligatorio. El que se quiera morir, pues que se muera. El que quiera envejecer, que envejezca. Cuando comenzaron los trasplantes de órganos también se veían como algo diabólico. O la fertilización in vitro, que el Papa anterior, Benedicto XVI, dijo que era un procedimiento diabólico.

¿La idea de la inmortalidad es incompatible con la idea de Dios?

—Depende de qué Dios. Si tú hubieras crecido en India tendrías muchos dioses diferentes. O si hubieras crecido en un país budista pensarías que puedes llegar a ser Dios: uno se va reencarnando en algo superior si te portas bien. En las religiones occidentales es distinto. Nosotros, en las sociedades occidentales, supuestamente hemos sido creados en imagen y semejanza de Dios. De cualquier manera no creo que sea incompatible con las religiones porque el objetivo de las religiones es la vida eterna. Lo que la ciencia quiere hacer hoy es dártela aquí y ahora.

Tenemos creencias equivocadas de que el envejecimiento deba ser obligatorio

¿Esto significa que podría haber un exceso de superpoblación o que se deberá prohibir tener hijos para que los recursos del planeta no se agoten?

—Primero de todo. Esto es opcional. El que se quiera morir se morirá. Si alguien piensa que hay que morir para ver a Dios que se muera. Si alguien piensa que debe morir para que no haya superpoblación que lo haga. Es dar una posibilidad más. El principal problema del mundo hoy son las muertes por envejecimiento y las enfermedades relacionadas con este proceso. Ya no mueren tanto por guerras o hambruna. Incluso en África el 50% o 60% de los países más pobres mueren de envejecimiento. Este es el enemigo principal de la humanidad. Tenemos que vencerlo y estará al alcance de todos los que quieran. Pero siempre habrá grupos religiosos, u otros, que no van a querer.

Al inicio, ¿solo los ricos serán inmortales? ¿Cuánto puede costar?

—Como pasa con todas las tecnologías al principio son muy caras y muy malas. Y a medida que se democratizan y se masifican se vuelven muy buenas y muy baratas. Recordemos los teléfonos móviles, al inicio eran carísimos y malísmos. Y hoy todo el mundo tiene acceso a un teléfono móvil. Lo mismo sucederá con los procesos de rejuvenecimiento.

¿Cómo funcionará el proceso para dejar de envejecer? ¿Con una inyección?

—Se están visualizando diferentes maneras. Los más fáciles serían a través de pastillas o inyecciones. Hay muchísimos tipos de tratamiento, pero para abaratarlo y que sea sencillo pueden ser estos dos métodos.

¿Se podrá resucitar a los muertos con un pelo o un hueso?

—Con un hueso o pelo se puede clonar y recrear el cuerpo. Pero las personas somos más que el cuerpo. De hecho, la parte más importante es el cerebro, y el cerebro son las experiencias, los recuerdos… Estos son únicos. Lo que sí será posible reanimar una persona cuyo cerebro haya sido conservado, y eso es lo que hace con la criopreservación. El plan a es no morir —yo le recomiendo a la gente que no se muera, que si sobrevive unos 20 o 30 años podrá vivir lo suficiente para siempre— y el plan b es criopreservar el cerebro o todo el cuerpo y pensamos que podremos reanimarle en tres o cuatro décadas en el futuro.

Vamos a iniciar la colonización de Marte en una década

Otros científicos dicen que usted es demasiado optimista... ¿qué les diría?

—Hasta hay algunos que me llaman charlatán, loco, mentiroso y anticristo. Esta idea es muy revolucionaria, porque es la muerte de la muerte. Y muchas personas no están preparadas para esta idea todavía. Y yo les contesto que también muchas ideas que se han llevado a cabo en algún momento pasado fueron vistas como imposibles. Por ejemplo, desplazarse en trenes o en avión era incluso imposible de visualizar. O ir a la luna y al espacio. Ahora incluso vamos a iniciar la colonización de Marte en una década. Por cierto, para la gente que piensa que somos demasiados en la Tierra que aprovechen, en Marte hay un planeta vacío.

Es muy optimista.

—No soy optimista, soy realista. Los avances son exponenciales. Acelerados. En los próximos 20 años vamos a ver más cambios tecnológicos que en los últimos dos mil años. Estamos viviendo en un tiempo mágico donde confluyen la primera generación de humanos mortales y la primera generación de inmortales. Yo le pregunto a la gente: "¿Dónde quieres estar tú?".

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