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Coixet sugiere comer en el Clos Maggiore de Londres


Recomendaciones semanales (y alguna queja)


Isabel Coixet

#estoesasi

Restaurante Clos Maggiore, Londres

Hay restaurantes a los que uno va porque se come de cine, otros a los que acudes por el trato familiar, por el precio o por la cercanía o costumbre. Al Clos Maggiore se va a que te deslumbre la atmósfera romántica, floral, principesca y única de este local, cerca de Covent Garden. El menú no ha cambiado en los últimos veinte años: platos de eso que se llama “cocina internacional” donde igual te sirven un tataki que un tartare. Para mí la mejor opción es el espectacural carro de quesos que recoge quesos ingleses de norte al sur. Los precios son acorde con el status del lugar, aunque no desmesurados. En primavera, Clos Maggiore, con las buganvilias florecidas, es el restaurante mas bonito del mundo.

'Muchos hijos, un mono y un castillo', de Gustavo Salmerón

Un documental descacharrante en torno a la peculiar familia del actor y director Gustavo Salmerón, cuya protagonista es Julita, la madre del artista, un animal cinematográfico cuyas reflexiones sobre la vida, la muerte, la guerra y las croquetas dan mucho que pensar.

'Fugas', de James Rhodes

Un libro imprescindible para todos los que nos hemos sentido alguna vez bajo el “síndrome del impostor”. El autor/músico James Rhodes describe su última gira con humor, ironía, dolor, ternura y con un tono self-deprecating que se agradece mucho. Una gran continuación de 'Instrumental', su durísimo y conmovedor anterior libro. 

'Dog days are over', de Florence and the Machine

En estos días que se avecinan en los que ya tenemos la certeza de que no nos ha tocado ni la lotería ni el reintegro y los reyes nos van a traer algo aún mas espantoso que el año pasado, recomiendo escuchar a toda pastilla la canción 'Dog days are over' de Florence and the Machine. Anima un rato, créanme.

A evitar

Ver las campanadas por televisión, en cualquiera de las cadenas, es una manera de empezar el año que no puede augurar nada bueno. En su lugar, golpear una cuchara contra una botella de anís tiene su aquel...