Metadatos y 'postureo' político cuando todo el pescado ya está vendido

Manuel Trallero
5 min

Había ambiente en la previa con más asistentes que de costumbre y una nube imprecisa de expectación. Es cierto que solo estaba la cuadrilla de brega habitual, faltaban los plumillas de relumbrón, pero ya no paseaba mi soledad como ayer por el palco destinado a la prensa.

Ha empezado la sesión como acabó la víspera, con el ministerio fiscal en modo empanada mental y se ha traído a unos peritos informáticos de los Mossos d'Esquadra, con los papeles mojados, a los que yo no les dejaría poner las manos ni en la consola de los videojuegos. El fiscal y los supuestos peritos han pasado un buen rato debatiendo sobre los metadatos, palabra cuya existencia desconocía, mientras que la concurrencia ponía cara de no entender ni moco de lo que decían. A una pregunta del letrado Martell, uno de los afamados peritos ha contestado diciendo: "Esto no me lo puede preguntar". Casi hemos tenido que bajar al enjuto jurista de la lámpara del techo.

Repuesto del trance, se ha traído a un ingeniero informático de relumbrón que les ha dado sopas con honda a los anteriores y ha empezado por cargarse el hasta ahora infalible dogma de fe de que un servidor no podía copiarse. Al fiscal casi le da un pasmo. La exposición del experto ha pecado de excesivamente peliculera, entre el agente secreto James Bond y el abogado Perry Mason. Sin embargo, ha cundido la sensación de que el registro del Palau y algunas actuaciones posteriores eran propios de la renombrada empresa Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio.

Mientras tanto, en el Parlamento de Cataluña se iban discutiendo y votando resoluciones para acusar a CDC, cuando todo el mundo sabía que no iban a servir para nada, como no fuera para figurar y aparecer como unos encarnizados luchadores contra la corrupción... pero eso sí, en el descuento, cuando ya no había precisamente tiempo para más

El habitual receso nos ha reunido en animadas tertulias en el bar. Estaba por ver si finalmente el abogado del Consorcio --supongo que no han encontrado a otro-- presentaba o no acusación contra a CDC. Al reanudarse la vista se iba a proceder por parte de las acusaciones a elevar a definitivas las conclusiones provisionales. Con el mismo ardor que se podía discutir en los corrillos de la fuente de Canaletas entre los aficionados del Barça si había sido o no penalti, los juristas café en ristre debatían si el acto acababa hoy o el día en que se iniciará la próxima sesión en la que presentaban sus conclusiones las defensas. Todo tenía un cierto carácter metafísico sobre el sexo de los ángeles. El criterio más razonable era que "o hablas hoy, o callas para siempre". Mientras tanto, sabiendo del paso inexorable el tiempo, en el Parlamento de Cataluña se iban discutiendo y votando resoluciones para acusar a CDC, cuando todo el mundo sabía que no iban a servir para nada, como no fuera para figurar y aparecer como unos encarnizados luchadores contra la corrupción... pero eso sí, en el descuento, cuando ya no había precisamente eso, tiempo para más.

Reanudada la sesión, la intervención del ministerio fiscal​ ha tenido algo de las votaciones del Festival de Eurovisión, en la que los jurados van declamando las puntaciones y aquí las penas. Hemos podido visualizar el pacto de la Fiscalía con Millet y Montull, con una sensible reducción de las condenas solicitadas, mientras que la hija de este se libraba de pisar la cárcel y a Daniel Osàcar se le aumentaba hasta alcanzar los ocho años. El abogado del Consorcio, que nos tenía a todos con el corazón en un puño, se ha limitado a rectificar sumas y restas. Ya había declarado que su cliente era el Consorcio y no el Parlamento. Desde la primera fila del público una representante de la Generalitat no le quitaba la vista de encima. Bonito no era.

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

​Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. Me he dado de baja del fútbol y del gintonic. Me gusta Schubert, aunque empiezo el día con Bach, mi ídolo fue Cassius Clay. Leo libros de historia en la cama. No soporto los restaurantes, las novelas ni el cava. Jamás veo la televisión ni oigo a Jordi Basté en RAC1. Practico la siesta del carnero y el boxeo.  

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