Ferrovial y Convergència, en pelota picada

Manuel Trallero
5 min

Con la inestimable ayuda de los peritos de la Agencia Tributaria, que no han sido precisamente la alegría de la huerta, el fiscal Emilio Sánchez Ulled se ha propiciado un homenaje de mucho cuidado y ha efectuado un auténtico paseo triunfal. Ha dejado a la constructora del señor Del Pino y al partido que preside el señor Artur Mas en bolas. Ni siquiera se ha salvado la hoja de parra que le ponían los pudorosos pintores a Adán y Eva en las representaciones de su expulsión del Paraíso.

Lo que hoy ha quedado palmariamente claro es que el Palau realizaba una elevada función hidráulica. Era la "tubería" --según palabras del Ministerio Público-- por donde circulaba el dinero procedente de Ferrovial a Convergència, sufriendo el pellizco del 4% para M&M que con su "meticulosidad habitual", remachaba el acusador público, se repartía por el conocido 80%-20%. El trasvase que recibió el partido político que gobernó en Cataluña ascendería a unos 6 millones de euros entre los años 2000 y 2008. Mientras tanto, el dinero que Ferrovial dedicaba a la música era una auténtica boñiga para el porte que se daban.

Lo que hoy ha quedado palmariamente claro es que el Palau era la "tubería" por donde circulaba el dinero procedente de Ferrovial a Convergència, sufriendo el pellizco del 4% para M&M que con su "meticulosidad habitual" se repartía por el conocido 80%-20%

Se ha desvanecido como por arte de ensalmo el conocido mantra de que los supuestos pagos a Convergència coincidían precisamente con el mandato de los gobiernos de izquierdas, el llamado Tripartito. Los expertos de Hacienda han dejado establecido que había pagos a plazos, en diferido, que era como maná caído del cielo mientras las huestes de Artur Mas efectuaban su travesía del desierto con las posaderas en los duros bancos de la oposición. Este sería aquel histórico 3% que le espetó Maragall a la cara de Mas en sede parlamentaria.

Las defensas trataron en vano de perforar aquella coraza blindada que iba avanzando como una apisonadora y de abrir el juego por las bandas, pero no han producido ni un rasguño ni logrado dar dos pases seguidos. Ni estirando los informes de los peritos de Hacienda como si fuera un chicle, ni buscando pillarles un requiebro como si tuvieran que ser la Gran Enciclopedia Británica con piernas cuando no habían salido de internet. Nada. Ni por esas. Ya se podía usar la sobriedad contenida del letrado Melero o los aspavientos con revoltillo de papeles incluido del omnipresente Martell. Ambos han tenido que retractarse de sus afirmaciones ante las observaciones del fiscal, quien ha aceptado el error involuntario, pero ha pedido mayor rigor en el despliegue de sus argumentos.

Para alegría, la que ha recibido el defensor del señor Millet, quien hoy ha llegado tarde al inicio de la sesión. En el ya habitual receso, se ha acercado con su carricoche y el propio que lo conduce hasta él, haciéndole entrega de un sobre. Al abrirlo ha surgido algo parecido a dos talones. Montull, que estaba en las proximidades, se ha acercado y entre ambos han intercambiado risas mientras el abogado miraba y remiraba sendos documentos para ponerlos finalmente a buen recaudo en el bolsillo de sus pantalones. Teniendo en cuenta que Pablo Molins, su primer abogado, abandonó la defensa de Millet por impago de la minuta, la cara de satisfacción del actual letrado estaba más que justificada.

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

​Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. Me he dado de baja del fútbol y del gintonic. Me gusta Schubert, aunque empiezo el día con Bach, mi ídolo fue Cassius Clay. Leo libros de historia en la cama. No soporto los restaurantes, las novelas ni el cava. Jamás veo la televisión ni oigo a Jordi Basté en RAC1. Practico la siesta del carnero y el boxeo.  

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