La bandera, la cartera y la fiscalía en plan 'reina por un día (y pico)'

Manuel Trallero
5 min

La señora presidenta de tribunal, con su habitual elegancia, ha dado por iniciada la "recta final" del juicio como si fuera un evento social de la categoría de las carreras de caballos en Ascot, pongo por caso. Hoy se iniciaba la presentación de los informes y le tocaba el turno al ministerio fiscal que con tal motivo se ha puesto en modo estupendo y ha dicho cosas de mucha enjundia. La rutilante presencia de la fiscal jefe del TSJC, la señora Ana Magaldi, ha ayudado a dar mayor realce al acto, si cabe.

Iba el fiscal directo a la búsqueda y captura del titular del día y a fe que lo ha conseguido con una frase estremecedora: "La bandera justifica cualquier atropello con la cartera". Después se ha creído en la obligación efectuar una fotografía social del momento en que se produjeron los hechos, en un rapto literario y presuntamente moralizante, vamos, como emulando a Josep Maria de Sagarra en su memorable novela Vida privada, en la que denunciaba los vicios de la sociedad de su tiempo. El señor fiscal ha empezado por lamentarse que estuviéramos físicamente en el objeto del delito --la Ciudad de la Justicia, en cuya construcción participó Ferrovial y de la cual supuestamente CDC cobró comisión-- y acto seguido ha descrito con vivísimos colores un paisaje harto conocido en donde prevalecía "la prepotencia de mucha gente que se creía intocable", el "servilismo inaudito" de quienes "recogían las migajas" y el "patético papel de los entes de control". Todo ello gracias a "un círculo socio-político muy determinado con una dinámica complaciente". También ha denunciado que "las vestiduras deberían haberse rasgado mucho antes", y se ha recreado en Àngel Colom que, como un artista del Renacimiento, acudía a Millet por ser "un mecenas" y quien en lugar de pagar las presuntas deudas de su fracasado partido se ingresaba lo recibido en su cuenta corriente.

Iba el fiscal directo a la búsqueda y captura del titular del día y a fe que lo ha conseguido con una frase estremecedora: "La bandera justifica cualquier atropello con la cartera"

Mientras el señor fiscal declamaba esta página naturalista, esa descripción tan sentida del oasis catalán, yo iba barruntando para mis adentros si me lo decía o me lo explicaba. El señor fiscal tenía mucha, quizás toda la razón, y más en lo que decía, pero también la perdía en aquello que no explicaba, ni decía una sola palabra. A modo de simple ejemplo: ¿Por qué la justicia ha tardado ocho años en juzgar lo ocurrido? ¿Por qué la instrucción ha tenido seis jueces distintos? ¿Por qué la fiscalía a los seis meses de iniciadas las investigaciones pidió una prórroga de seis meses más? ¿Por qué no solicitó en la primera querella prisión provisional para los encausados? ¿Por qué el juez Solaz --el primer juez instructor-- tardó casi un mes en dar entrada a la querella del fiscal? ¿Por qué tardó dos meses en llamar a declarar a Millet y Montull? ¿Por qué tantas y tantas anomalías? La justicia, y en particular el ministerio fiscal, también debería contestar a algunas preguntas que los ciudadanos de a pie nos hacemos. ¿O quizás hoy no toca? Mañana continuará.

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

​Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. Me he dado de baja del fútbol y del gintonic. Me gusta Schubert, aunque empiezo el día con Bach, mi ídolo fue Cassius Clay. Leo libros de historia en la cama. No soporto los restaurantes, las novelas ni el cava. Jamás veo la televisión ni oigo a Jordi Basté en RAC1. Practico la siesta del carnero y el boxeo.  

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