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Refugiados sirios esperan para cruzar la frontera y pasar a Turquía cerca de Kobane (Siria) / EFE

Zara y Mango emplean de forma ilegal a refugiados sirios en Turquía

Una investigación de BBC saca a la luz cómo firmas de gran consumo como Marks and Spencer o Asos incluso incorporan a niños en la producción

4 min

Firmas de moda de gran consumo conocidas en todo el mundo como Zara, Mango, Marks and Spencer o Asos se han visto salpicadas por un escándalo que ha destapado una investigación de la BBC en Turquía. Todas estas compañías han empleado de forma ilegal a refugiados sirios en sus talleres de producción en el país.

Las firmas británicas son las que salen más mal paradas. Los proveedores turco que trabajan para estas compañías incluso usan a niños para fabricar la ropa. En el caso de las marcas españolas, son adultos los trabajadores que se dedican a producir tejanos. Están en contacto con materiales químicos para el desteñido de los pantalones y, a parte de las maratonianas jornadas laborales, ni siquiera llevaba una mascarilla de gas básica.

En el caso de Marks and Spencer y Asos, se han encontrado con niños de 15 años con jornadas laborales de más de 12 horas en el planchado de ropa antes de que se remita a los países occidentales para venderla.

Responsabilidad social corporativa

Esta realidad choca con las promesas en responsabilidad social de las firmas. Todas ellas aseguran que monitorizan a las empresas que subcontratan para la producción en países donde ya les han sacado los colores por malas prácticas laborales. Turquía está en esta lista igual que India, Pakistán o Bangladesh, zonas con condiciones laborales de semiesclavitud.

Algo parecido a lo que ha ocurrido con los inmigrantes sirios. Su condición de ilegales propicia que su salario esté muy alejado del mínimo que se ha fijado en Turquía, cobran en metálico por jornada trabajada muchas veces en la calle y no tienen ningún tipo de cobertura sanitaria. De hecho, son invisibles para el sistema si algo les ocurre dentro del centro de trabajo. 

Turquía, el país de los encargos de última hora

El textil turco es uno de los más usados para las compañías de gran distribución que venden en Europa. El coste de la mano de obra es mucho más baja que en la Unión Europea y está suficientemente cerca para poder realizar encargos de última hora. En los últimos meses han llegado a la zona más de tres millones de refugiados sirios y se ha temido desde el primer momento que sufran, como mínimo, explotación laboral.

Los primeros en salir en su defensa ha sido el portal de venta con descuentos Asos. Sus portavoces han reconocido que empleaba de forma ilegal (y con condiciones laborales a la baja) a refugiados sirios, incluso a niños menores de edad, pero en su defensa ha explicado que la fábrica en la que BBC ha puesto el foco no es proveedor en Turquía.

Asos e Inditex se defienden

Asegura que es un caso de subcontratación sin aprobación de la central y que para remediar la situación pone en marcha un programa para escolarizar a los pequeños y ofrecer una prestación a los adultos hasta que encuentren un empleo legal.

Inditex también ha hablado. Admite que en la inspección a los centros de trabajo turcos en junio se detectaron varios fallos en el funcionamiento y que se ha dado de margen hasta diciembre a los productores locales para resolver la situación.