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Juan Miguel Villar Mir en una imagen de archivo de la junta general de accionistas de OHL en 2015 / EFE

Villar Mir asegura que se le acusa en el 'caso Son Espases' por ser quien es

El constructor pide de nuevo que se archive la causa, dado que no fue su empresa la que levantó el hospital mallorquín, sino Dragados

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"En el derecho penal español moderno --y en el de cualquier país civilizado--, no se castiga a nadie por ser quien es, ni por ser lo que es. Se castiga solo por lo que se hace o por lo que se omite". Así de tajante se muestra el expresidente de OHL y exministro Juan Miguel Villar Mir en un escrito con el que vuelve a reclamar el archivo de su imputación en el conocido como caso Son Espases, y que el juez instructor José Castro ya desestimó el pasado mes de julio.

Ahora, la defensa del empresario se dirige ante la Audiencia Provincial de Baleares, órgano que deberá decidir de forma definitiva si sobresee o no las investigaciones sobre el constructor, a través de un recurso en el que recrimina que la Fiscalía Anticorrupción, cuya querella dio impulso a esta causa en julio de 2015, dirija sus acciones penales contra él sin precisar los hechos delictivos en los que, a juicio del ministerio público, hubiera podido incurrir.

No aparece en las investigaciones

Es más, el encausado llega a equiparar su situación procesal con la de la infanta Cristina, acusada en el caso Nóos. En este sentido, asevera que "se hace preciso recordar que la misma Fiscalía Anticorrupción" que denunció las presuntas irregularidades cometidas en la adjudicación del hospital de Son Espases" en otros procesos "sobradamente conocidos siempre mantuvo, con acierto, que no se es responsable por ser quien es ni por lo que se es, sino por lo que se hace".

En esta línea, el abogado de Villar Mir recrimina en su escrito, al que ha tenido acceso Crónica Global, que la acusación "busque lo que no existe", un comportamiento "criminal" por parte del máximo accionista de OHL al que nadie ha hecho referencia durante las investigaciones llevadas a cabo por la fiscalía ni, posteriormente, cuando las pesquisas pasaron manos del juez Castro. 

Dos años de indagaciones

En definitiva, dos años en los que nada se ha hallado que "suponga, siquiera con carácter indiciario, una acción de carácter penal" por parte del empresario madrileño, según alega su letrado.

Tras recibir el recurso de Villar Mir, Castro ha dado traslado del mismo a las partes personadas en el caso para que aleguen lo que estimen oportuno. Tras ello, el magistrado lo elevará a la Audiencia para que ésta decida si archiva o no su encausamiento. Se trata del mismo órgano judicial que deberá determinar en breve si la instrucción de la causa debe prorrogarse un año más --a contar desde el pasado mes de junio-- debido a su complejidad. 

Una mayor duración de las diligencias permitiría al juez esclarecer si Dragados, una de las filiales de Florentino Pérez, se llevó el concurso de forma ilícita tras un proceso plagado de irregularidades, máxime cuando era OHL la inicialmente mejor posicionada en el proceso de adjudicación.

La sede del PP

La causa incluye además una línea de investigación que se encuentra bajo secreto y que vincula la adjudicación del hospital de referencia de Baleares, considerada la mayor infraestructura pública impulsada bajo el último mandato de Jaume Matas (2003-2007), con la reforma de la sede nacional del PP, ubicada en la calle Génova de Madrid. 

Castro quiere averiguar si los trabajos realizados en el inmueble de los populares fueron pagados por un precio menor al que correspondía, o incluso si el PP no tuvo que abonar nada por ellos, siempre que los empresarios que intervinieron en los mismos pudieran obtener tajada en la adjudicación de Son Espases.