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El cineasta Ventura Pons (c) / EUROPA PRESS

El cineasta Ventura Pons subasta su colección privada de arte por problemas económicos

Su apuesta, sin éxito, por la exhibición cinematográfica en catalán es el detonante de su caída en la ruina

Esther Figueroa
7 min

El cineasta Ventura Pons tenía un sueño dedicado a la exhibición cinematográfica, pero se ha despertado en mitad de una pesadilla. Hasta el punto de que, en los próximos días, subastará su colección privada de arte por problemas económicos.

Pons, declarado independentista, arrastra problemas monetarios –reconocidos por él mismo-- desde hace tiempo y, después de deshacerse de varios inmuebles, le ha llegado la hora a su colección privada de arte.

El camino a la quiebra

El barcelonés, apodado como el “Woody Allen catalán” por The New York Times, y con más de 30 películas a sus espaldas dirigidas y producidas a través de Els Films de la Rambla SL, no tiene más remedio que subastar su colección privada de arte “por asuntos personales y por la falta de financiación de sus proyectos profesionales”, tal y como asegura la responsable de Setdart, la casa que venderá la colección, Mireia Pelegrí. El dinero conseguido, dice, lo destinará Pons a cuatro proyectos. Entre ellos, una proyección en inglés que tratará la homofobia en Arabia Saudí.

A principios de este 2020, el periódico El Mundo desveló que el director de cine tenía serios problemas financieros a raíz de una arriesgada apuesta por la exhibición cinematográfica… de películas en catalán, entre otros productos, unida a una mala gestión. Una idea que emprendió en 2014 y que lo ha catapultado hacia el abismo. Pero no se rinde y, seis años después, subasta sus joyas para mantenerse en el negocio, aunque en otra dirección.

Su ruinoso sueño

Debido a su pasión por el séptimo arte, y tras tres décadas como creador, Pons apostó por la exhibición en la era del streaming: alquiló y reformó diversos cines antiguos, de los que después se tuvo que deshacer para intentar tapar (sin mucho éxito) su agujero financiero en el que constataban impagos a sus trabajadores. Siempre según El Mundo, el cineasta incluso tuvo que aportar capital privado y vender varios inmuebles para tratar de salir a flote.

La única apuesta de Pons que dio sus frutos, y la que lo impulsó a expandir su idea, fue su primera adquisición: los cines Texas de Barcelona. Pero era impensable que Texas pudiera mantener los proyectos ruinosos que los siguieron, incluida la adecuación de salas para exhibir películas en catalán. Por ello, los Texas también están en la cuerda floja. Se han visto arrastrados por retrasos en el pago del alquiler o demoras en el pago a los distribuidores.

A favor del independentismo

Asimismo, tampoco su opinión pública a favor de la independencia de Cataluña, el procés y Puigdemont, le han favorecido en esta camino.

Sin ir más lejos, en una ceremonia de los Premios Gaudí, Pons animó a los cineastas catalanes “a plantar cara” con un discurso claramente a favor de la independencia. “Hasta bien entrados los setenta, el tentáculo del franquismo hacía estragos; pero ahora la hostil madre patria todavía nos jode más”, declaró en su momento el barcelonés.

Ochenta obras a la venta

En este contexto, Pons subastará 80 piezas (actualmente 61 ya se encuentran abiertas a pujas en la web de Setdart). Los interesados podrán pujar por las obras hasta el miércoles 22. La colección es muy variada y cuenta con artículos (pinturas en su mayoría) de artistas reconocidos como Picasso, Antoni Tàpies y Manolo Valdés. Según la responsable de Setdart, “el cineasta ha logrado una gran colección gracias a sus relaciones, profesionales y personales, con diferentes artistas”. La totalidad de la colección muestra claras raíces vanguardistas, pero también da cabida a obras más clásicas como las de Jordi Sardá.

La gran variedad de las piezas subastadas llama la atención a diferentes tipos de coleccionistas, aunque lo que une todas las composiciones es que “muchas obras tienen historia propia y esto es muy atractivo para los coleccionistas”, destaca Pelegrí. Una de estas piezas con historia propia sería Allò que tal vegada s’esdevingué, de Josep Guinovart, o los bocetos Bestiari de Francesc Todó.

Nuevas obras la semana que viene

Por el momento, un total de 61 obras (cuyo valor asciende a 65.000 euros) están a subasta. Pero a principios de la semana que viene subirán a las web las últimas 19 obras de la colección de Ventura Pons. Desde la casa de apuestas Setdart aseguran que la colección privada de Pons está recibiendo “buena respuesta e interés”, pese a que el interés real no se puede percibir realmente hasta la finalización de la subasta.

Todos los lotes de esta colección privada están recibiendo pujas, mayores o menores. Actualmente, la pieza con una puja más alta, superando los 3.400 euros y con un valor estimado de 12.000 euros a 15.000 euros, es Doble espai amb objectes de Albert Ràfols-Casamada. La obra, formada por formas ortogonales y con una característica pureza estructural, cuenta con el fechado y la firma del artista.