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Antonio Luque, presidente de la aceitera Dcoop / CG

Las ventas de la aceitera Dcoop en EEUU se desploman en 2018

La bajada generalizada de precios desconcierta a los consumidores

27.12.2018 00:00 h.
6 min

El considerable esfuerzo económico desplegado por la cooperativa andaluza Dcoop para tomar fuertes posiciones en el mercado del aceite de Estados Unidos está resultando un fiasco. En 2018, las ventas de Dcoop en Norteamérica, su principal comprador, registran una drástica caída, sin perspectivas de poder recuperarse a corto plazo. En el periodo 2015-2017, Dcoop logró un aumento acumulado del 0,9%. En medio del cambio de tendencia, Dcoop ha tirado abajo los precios. Pese a ello, sus ventas caen.

Fue justo en esa etapa cuando la empresa de Antequera realizó un cuantioso dispendio financiero para asentar su expansión al otro lado del Atlántico.

Caen las ventas y los precios

Suscribió un acuerdo accionarial de altos vuelos con la firma local Pompeian, controlada por la familia marroquí Devico. En virtud del pacto, Pompeian cedió el 30% de su capital a Dcoop, que ya tenía el 20% de aquélla. El precio satisfecho por el grupo andaluz es muy elevado: 31 millones de euros en efectivo metálico, más un lote equivalente al 50% de las acciones de su filial Mercaóleo, que a los efectos se tasó en 14 millones. En total, 45 millones de euros por el 30% adicional de una empresa que factura 81 millones.

Estos crecidos desembolsos no se han traducido en mayores ventas de litros de aceite de oliva en EEUU. Por el contrario, en 2018 el retroceso acumulado se eleva al 1,7%. Las ventas de la categoría extra virgen bajan un 0,9% en litros. El aceite puro se desploma un 6,6%, mientras que el light se contrae un 0,9%. La categoría máxima Premium, que entre 2015 y 2017 creció un 10,3%, también en litros, cae en 2018 el 3,1%.

Reducción de precios

Esta marcha atrás es consecuencia directa de la reducción de precios generalizada que Dcoop ha acometido, tanto para su propio emblema como para los de terceros.

El consumidor americano reacciona así a la baja de calidad del aceite de oliva que Dcoop comercializa por medio de Pompeian. Además, en el sector es un secreto a voces que Dcoop envía a EEUU aceite viejo de temporadas pasadas, que ya no tiene salida en los mercados de España e Italia.

Obras subvencionadas

En 2017, Dcoop concluyó las obras de ampliación de su planta industrial de embotellado. Las instalaciones se utilizan para el aceite con su propia marca, pero también para las de distribuidor o blancas. Estas últimas absorben la cuarta parte de la producción de la planta.

El coste total de este incremento de capacidad ha ascendido a 5,6 millones. Unos 2 millones se han financiado con subvenciones públicas.

Sector vital en Andalucía

Es decir, el 35% de la inversión en la embotelladora lo han sufragado los contribuyentes, entre ellos los competidores directos de Dcoop. Desde 2003, Dcoop ha recibido 21,2 millones en ayudas públicas a fondo perdido.

El grupo controla casi el 8% de la producción mundial de aceite de oliva, un sector de vital importancia en Andalucía que da trabajo a cientos de miles de familias. De sus almazaras saldrán este año 225.000 toneladas.

Visión errónea

En medios aceiteros se achaca a los dirigentes de Dcoop, encabezados por su presidente, Antonio Luque, una visión cortoplacista del negocio. “Está colocando volúmenes de mercancía sin pensar en el futuro del sector. Su política de hundir los precios es totalmente equivocada, porque sitúa el aceite de oliva al nivel de otras grasas de calidad infinitamente inferior. Es una visión incorrecta, de vuelo gallináceo, porque nunca se podrá competir con las grasas en precio. El sector debería apostar por propulsar el aceite a la categoría que merece”.

Márgenes envilecidos

Otras fuentes destacan la importancia de nuestro país en el panorama internacional y el menoscabo para todo el sector que supone bajar drásticamente los precios. “España es líder mundial en la producción de aceite de oliva. Y lo es de forma tan destacada que este año producirá la mitad del aceite del mundo, pese que la mayoría de consumidores siguen identificando el óleo con Italia. Esta privilegiada posición mundial ha hecho que sea España la que dicte las líneas maestras del negocio y marque la agenda y las normas del sector. España tiene en su mano mejorar el rango y prestigio de sus marcas”.

“Por eso --prosiguen las mismas fuentes-- es un error mayúsculo que Dcoop esté jugando a hundir precios para acaparar el mercado. Degradar los márgenes nunca será una política saludable. Por el contrario, es el camino directo hacia el desastre. Estas políticas están destruyendo el valor y la imagen del aceite de oliva”.

Desde el punto de vista del sector, sería mucho más inteligente apostar por robustecer los precios y, por tanto, los márgenes que lograrían tanto las empresas finalistas como las cooperativas, de acuerdo con otros especialistas.

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