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Instalaciones de Grupo Celsa en Reino Unido / CELSA

Varios acreedores amenazan a Celsa con los tribunales por la moratoria de la deuda

La compañía de la familia Rubiralta cuenta con la moratoria concedida por un juez de Madrid debido al impacto de la crisis del coronavirus

6 min

Grupo Celsa se enfrenta a una posible batalla legal por la ofensiva que algunos de sus acreedores planean plantear en los tribunales como consecuencia del impago de la deuda que la compañía tiene comprometida con ellos a través de un préstamo sindicado. Bancos y fondos de inversión internacionales piensan responder en la vía legal a la decisión de un juez de Madrid de conceder una moratoria a Celsa para atender sus obligaciones de pago de la deuda debido a las circunstancias adversas de la crisis del Covid-19, que considera como causa de fuerza mayor.

La compañía siderúrgica no atendió el vencimiento programado para los primeros días de mayo, referenciado al préstamo de 900 millones de euros firmado en 2017 con un grupo de entidades para refinanciar su elevada deuda. Según adelanta Expansión, algunos de los acreedores, entre los que se encuentran CVC, Apollo, Credit Suisse y Morgan Stanley, pretenden reclamar el pago por vía legal aunque no resultará sencillo debido a que Celsa había obtenido apenas unos días antes una importante victoria precisamente en los tribunales.

Causa de fuerza mayor

A finales de abril, un juzgado de Madrid falló a favor de la petición de la compañía de la familia Rubiralta de una moratoria en el pago de sus obligaciones financieras como consecuencia de los notables efectos que ha tenido la crisis del coronavirus en su desempeño. Celsa acreditó ante el tribunal las caídas que había registrado en sus principales magnitudes, especialmente la facturación y el Ebitda en un escaso periodo de tiempo y el juez acordó establecer la moratoria hasta el inicio del segundo trimestre 2021. La medida también afecta al vencimiento de algo más de 100 millones de euros previsto para noviembre, de acuerdo con la información citada.

El juez estima que la situación de Celsa se debe a causas de fuerza mayor, que en ningún caso existían en el momento de la firma del préstamo, y que ha generado tensiones de caja que hacen inviable el pago de las deudas.

Acuerdo con 15 entidades

Ante esta situación, los acreedores pretenden acudir a una instancia superior si no prosperan los escritos de oposición que han presentado ante el juzgado que ha dictado el auto por el que concede a Celsa la moratoria.

En paralelo a esta peripecia jurídica, el grupo empresarial lleva semanas de negociaciones con los diferentes acreedores con el fin de intentar llegar a un acuerdo para aminorar los compromisos financieros relacionados con el préstamo con motivo de los efectos de la pandemia. Fuentes próximas a la compañía apuntan a Crónica Global que 15 entidades ya han accedido a esta solicitud, que consistiría principalmente en que Celsa no tenga que atender pagos de principal e intereses en todo 2020, a la espera de que se cumplan las predicciones y la actividad retome su pulso a partir del último trimestre del año y, sobre todo, en 2021.

Crédito puente

Las citadas fuentes señalan que Celsa cumplió con todos sus compromisos durante el primer trimestre del año y que así hubiera sucedido en adelante si no fuera por las circunstancias excepcionales que ha traído consigo la pandemia.

Como prueba de que la situación es de carácter extraordinario y coyuntural, Celsa ha obtenido de Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y Sabadell un crédito puente de 75 millones de euros, con la línea de avales del ICO articulada por el Gobierno en el marco de las medidas relacionadas con el estado de alarma, para afrontar las tensiones de tesorería del grupo.

Siguen las negociaciones

El préstamo está aprobado por los bancos y por el ICO y su ejecución definitiva está pendiente de los trámites burocráticos que, en la mayoría de los casos, se están retrasando debido al volumen de peticiones.

Buena parte de los bancos que han accedido al acuerdo son nacionales o de una amplia implantación en España. No obstante, al margen de lo que pueda suceder en los tribunales, las citadas fuentes inciden en que Celsa prosigue la negociación con el resto de acreedores, que ya han amenazado con proceder a ejecutar las garantías si la compañía no cumple con los vencimientos. La siderúrgica sostiene que, una vez pasado el fuerte impacto inicial de la crisis, volverá a estar en disposición de atender sus obligaciones de pago, como acordó en su día, a pesar de su elevado endeudamiento.