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La nueva zona de control de pasaportes en la Termina 1 del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat / Aena

El varapalo comercial del Congreso le cuesta a Aena una rebaja de rating

La agencia Fitch recorta la calificación crediticia del gestor de aeropuertos debido a la incertidumbre generada por el cambio normativo que obliga a la compañía a rebajar los alquileres

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Primeras consecuencias materiales para Aena del cambio normativo que generará un agujero de 1.500 millones de euros en sus ingresos comerciales. La agencia Fitch ha reducido las calificaciones de la compañía como emisor tanto a corto como a largo plazo debido precisamente a que el nuevo escenario resta visibilidad a la recuperación de su facturación, hundida como consecuencia de la crisis del coronavirus.

La ratificación por parte del Congreso de los Diputados de una enmienda aprobada en el Senado obliga a Aena a adaptar las rentas que percibe por el alquiler de los espacios comerciales de los aeropuertos a la evolución del tráfico aéreo, desplomado como consecuencia del Covid-19, y renunciar al cobro de la renta fija que percibía.

Un agujero de 1.500 millones

Un cambio cuyo impacto ha sido calculado por Aena a razón de algo más de 200 millones de euros por cada uno de los seis ejercicios del próximo periodo regulatorio, denominado DORA II. La medida, además, tiene carácter retroactivo desde marzo de 2020, cuando se decretó el primer estado de alarma por la pandemia y se extenderá hasta que la afluencia en los aeropuertos alcance las cotas del año anterior a la irrupción del virus, es decir, 2019.

La decisión de Fitch, que ha rebajado a A- desde A el rating de la empresa como emisor a largo plazo, con perspectiva negativa, se basa en “la escasa visibilidad de la recuperación de los ingresos de Aena en los próximos cinco años”, según reza el comunicado que la compañía que preside Maurici Lucena ha remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Abierto a nuevas rebajas

La causa ha sido el cambio normativo que afecta a la superficies comerciales, “que aumenta la incertidumbre sobre la trayectoria de los ingresos hasta que el tráfico se recupere por completo”.

A esta circunstancia se une la situación de incertidumbre que sigue pesando sobre el sector, a pesar de los síntomas de recuperación de la actividad conforme remite la incidencia de la pandemia. De ahí que la agencia mantenga la perspectiva negativa, que abre la puerta a una eventual nueva rebaja, pese a admitir que Aena es capaz de desapalancarse de forma rápida según se recuperen los tráficos.

Debilidad bursátil

Después de conocerse la decisión de Fitch, las acciones de Aena se dejan en torno a un 2,5% a media sesión, un descenso algo superior al que experimenta el Ibex 35, en el contexto de una sesión netamente bajista. En las últimas dos jornadas, el gestor aeroportuario acumula un descenso próximo al 6%, que han borrado prácticamente de un plumazo los avances que registraba en el global del presente ejercicio.

En su día, Aena también fue penalizada por la ruptura del principio de acuerdo entre el Gobierno central y la Generalitat de Cataluña para la ampliación del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, uno de los activos más importantes de la compañía, con una inversión de 1.700 millones de euros.