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El Marina Sand, uno de los hoteles que 'pinchaba' la luz, está en el punto de mira de un fondo / CG

Un fondo buitre quiere comprar el hotel de Lloret que 'pinchaba' la luz

Burlington atornilla al Marina Sand tras comprar un paquete de deuda que el propietario del establecimiento había contraído con Caixa Laietana

13.09.2016 00:00 h.
3 min

Un fondo buitre con sede en Luxemburgo quiere el hotel catalán que se conectó ilegalmente a la red eléctrica durante todo el verano. Burlington Properties SA, con sede social en el Gran Ducado, persigue el Marina Sand de Lloret de Mar (Girona) tras adquirir deuda hotelera bancaria procedente de la extinta Caixa Laietana. Ahora, cuando el Marina ha provocado la caída del entramado que defraudó unos 400.000 euros a Endesa, el interés del vehículo inversor se ha reactivado al ver nuevas posibilidades a abaratar la compra.

"Burlington captó un paquete de deuda de millones de euros de deuda hotelera que se puso al mercado. Las obligaciones las contrajeron varios propietarios de establecimientos en la época alegre del crédito, a principios de los años 2000. Uno de estos préstamos es el del Marina Sand", explican fuentes del sector turístico.

Al parecer, el fondo ha tocado a varios de los dueños de los alojamientos para quedarse los activos. Algunos, como Guitart Hotels, han cedido y han entregado inmuebles como repago de deuda, como adelantó Crónica Global. Otros, como Don Juan Hotels, han alzado un muro protector alrededor de su activo para evitar que caiga en manos de la plataforma especializada en distressed assets.

No tiene ni contador

En el caso del Marina Sands, el fondo vinculado a Bank of America lo tendrá más fácil. El establecimiento ha sido clausurado por el Ayuntamiento de Lloret de Mar al ser origen de parte de la deuda de 450.000 euros en tasas e impuestos impagados y recibos de agua no abonados, que agrava la suma adeudada a Endesa.

De hecho, el establecimiento, que abrió la temporada de verano con un generador, no dispone ni de contador eléctrico. Tras el cierre cautelar posveraniego, el centenar largo de trabajadores del hotel protestarán el próximo 22 de septiembre en defensa de sus empleos.

Compraventas

El movimiento de Burlington no es anecdótico. Los fondos internacionales y vehículos no relacionados con la hotelería están explorando la costa catalana para quedarse con activos en dificultades o interesantes, la mayor de ellos pertenecientes en su origen a grupos familiares.

Uno de los alojamientos que ha cambiado de manos este año ha sido el hotel Terramar de Sitges (Barcelona), de cuatro estrellas y con 209 habitaciones. El alojamiento recaló en el portafolio de HI Partners por 23 millones de euros en mayo. Poco después, Sercotel asumió su explotación.