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Felipe Benjumea, exlíder de Abengoa / CG

Última bala de Benjumea: demanda a Santander y HSBC por Abengoa y pide 1.000 millones

Alega que la fallida ampliación de 650 millones, abortada en el último momento por el banco español, derivó en el cierre de las líneas de liquidez que acabó en el preconcurso

29.11.2018 17:14 h.
7 min

Con el agua al cuello y con su propio patrimonial personal en riesgo de ser ejecutado por los acreedores, el expresidente de Abengoa Felipe Benjumea, junto al resto de familias fundadoras de la multinacional sevillana, se han agarrado al último clavo ardiendo que les queda para intentar endrezar el rumbo de sus finanzas. 

Así, los que fueran accionistas de referencia de Abengoa (Inversión Corporativa, Finapisa y Ardachón) han demandado al Banco Santander Banco Santander y al británico HSBC por la ampliación de capital que la empresa de ingeniería tenía intención de acometer en septiembre de 2015, y que, al no concretarse, provocó un colapso de liquidez, abocándola al preconcurso de acreedores.

1.000 millones de daño patrimonial

Según el análisis realizado durante tres meses por peritos extranjeros y nacionales de las firmas Brattle y Accuracy, el daño patrimonial causado por estas dos entidades financieras a los demandantes ascendería a más de 1.000 millones de euros en el transcurso de la operación para ampliar capital por 650 millones de euros.

Según consta en el hecho probado tercero de la sentencia firme de 11 de enero de 2018 de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, el 14 de septiembre de 2015, el mismo día en el que iba a procederse a la firma de la carta compromiso de aseguramiento de la ampliación de capital, Banco Santander impuso "de manera novedosa y sorpresiva" el cese del entonces presidente ejecutivo, Felipe Benjumea, y su salida del Consejo de Administración para firmar la operación.

Desconocimiento del HSBC

Esta condición, que fue desconocida por HSBC el día de la firma, aunque posteriormente lo consintiera, según consta en la sentencia, impidió la firma de la carta de compromiso de aseguramiento, puesto que la entidad británica debía volver a someter nuevamente a su comité de riesgos la aprobación de la operación con un presidente distinto.

Para Inversión Corporativa, estas actuaciones lanzaron a los operadores financieros, consultores, asesores y al mercado en general, un mensaje en contra de la situación financiera de Abengoa. Dicho mensaje "injustificado" generó una oleada de especulación e incertidumbre y la total pérdida de confianza en la sociedad que acabó impidiendo la operación.

Traspasado punto de no retorno

Según afirma Inversión Corporativa, posteriormente, cuando Benjumea fue cesado, la compañía había traspasado el punto de no retorno, sufriendo cancelaciones de líneas de liquidez, impidiendo que la operación se pudiera presentar al mercado y debilitando la liquidez de la sociedad hasta que no pudo atender sus obligaciones financieras y entró en proceso de preconcurso el 25 de noviembre de 2015.

Como consecuencia de esto, Inversión Corporativa, Finarpisa y Ardachón habrían sufrido una pérdida patrimonial superior a los 1.000 millones de euros, además de dejar de ser el accionista mayoritario de referencia. Además, su 51,35% de representación política en la sociedad se ha diluido hasta el 2,9% actual.

Resultados óptimos hasta mediados de 2015

Según refleja un documento remitido por los demandantes, a primeros del mes de agosto de 2015 Abengoa tenía un modelo de negocio "sólido" y que aportaba márgenes de beneficio gracias al cobro de su tecnología propietaria, a la integración vertical en la construcción de centrales eléctricas y a la obtención de contratos de construcción y mantenimiento de plantas de energía renovable.

Los resultados semestrales de junio de este año reflejaban un crecimiento del resultado bruto de explotación (Ebitda) del 9%, alcanzando los 650 millones de euros, un beneficio neto superior en un 5% al registrado un año antes , hasta los 72 millones de euros, y con un crecimiento de las ventas del 3%, que llegaron a los 3.390 millones de euros.

Las demandas han sido interpuestas ante los juzgados de primera instancia de Madrid por los despachos DeCarlos Remón y Ureña, Abogados, liderados por Álvaro Remón y Pablo Ureña, respectivamente.

Santander: con Benjumea "la operación no salía"

Por su parte, Santander se remite a las declaraciones del actual vicepresidente de Banco Santander, Rodrigo Echenique, en octubre de 2017 ante la Audiencia Nacional, donde afirmó que la comunidad financiera no tenía confianza "en absoluto" sobre Abengoa.

Para la entidad, esta falta de confianza significaba que, con Benjumea al frente de la empresa, "la operación no salía". "La comunidad financiera no creía en la gestión de la compañía, por lo tanto era imposible plantear una operación, no progresaba", añadió.

Dar imagen de independencia en la gestión

Al contrario de lo que afirman los demandantes, Echenique recalcó que Santander "intentaba ayudar" a la compañía pero que el modelo de acciones A y B que presentaba Abengoa, que otorgaba su control completo a una parte minoritaria, "no contribuía a dar una imagen de independencia en la gestión", por lo que habría que reforzarla con consejeros independientes.

Así, el vicepresidente del banco trasladó a Benjumea y al consejero coordinador, Antonio Fornieles, la necesidad de su cese como presiente, basándose "en la posición de la comunidad financiera" y no como Banco Santander, a lo que, según le pareció a Echenique, Benjumea no puso resistencia.