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Pepe Álvarez, secretario general de UGT que aspira a estar como mínimo dos años más al frente del sindicato / EFE

Pepe Álvarez reclama “estabilidad” en UGT de Cataluña

El secretario general confederal reclama a la federación de industria que los procesos congresuales de la autonomía sirvan para “fortalecer las estructuras del sindicato”

5 min

El secretario general de UGT, Josep Maria Álvarez, ha reclamado este martes a la federación de industria de Cataluña (UGT FICA) que los “procesos congresuales” que se abren en la organización autonómica lleven a “fortalecer las estructuras”. “Del sindicato y en todos los ámbitos”, ha señalado en el discurso inaugural del encuentro de la sección con mayor número de afiliados en el territorio.

Además, ha demandado que la renovación de los órganos directivos de UGT de Cataluña dé “estabilidad”. Esta petición llega en otro momento de tensión interna en el sindicato por la renovación de la cúpula que se debe votar a mediados del próximo diciembre.

Apoyos de UGT FICA

Fuentes cercanas al líder confederal dan por sentado que se reeditará la dirección bicéfala que comparten el máximo sindicalista de Seat y actual presidente de UGT de Cataluña, Matías Carnero, y el secretario general, Camil Ros. El desarrollo del congreso de UGT FICA será clave en este sentido. No solo porque tanto Carnero como Álvarez sean miembros de la misma, sino también por las decisiones de peso colaterales que se tomen.

Se da por sentado que Antonio Rudilla seguirá en la secretaría general. Fuentes internas señalan que la gestión de este trabajador de Seat en UGT FICA le avala para seguir en el cargo. Los mismos interlocutores destacan qué cuestión está en el aire y resulta vital para el sindicato: si darán su apoyo a Ros otros cuatro años.

Presión a Carnero

Toda la presión en estos momentos está en Carnero. En el pasado congreso ya dejó claro que el trabajo que tenía en Seat le impedía asumir más protagonismo en la gestión diaria de UGT de Cataluña y ahora, en un momento de crisis por el cambio de modelo en el sector de la automoción, este se ha multiplicado.

Las críticas que acumula Ros están más relacionadas por su papel ante el proceso independentista catalán que por las iniciativas que ha tomado en el sindicato. Se le achaca situarse demasiado al lado de los independentistas sin respetar la necesaria neutralidad política de la organización. Más, en una cuestión tan sensible como el secesionismo en el que no existe un consenso interno. Ha generado choques entre el alma socialista y los sindicalistas cercanos a ERC de UGT.

Neutralidad del sindicato

El objetivo para los próximos años, según señalan las mismas fuentes, es evitar que se repita este escenario. Por esto cada vez existen más voces que reclaman que en el caso de que se repita la dirección bicéfala se den garantías de que se respetará la neutralidad en cuestiones que tildan de directamente partidistas.

Álvarez también ha hecho un guiño a esta cuestión en su discurso en Tarragona. “Las personas son lo más importante en UGT”, ha declarado, “no solo es importante ser compañeros, para fortalecer el sindicato nos debemos querer”. “Cuando más lo intentemos y seamos capa de tapar los errores de nuestros compañeros, más posibilidades tenemos de fortalecer la organización”.

Ha destacado que él mismo ha sido capaz de “tapar errores y convertirlos en aciertos” a lo largo de su dilatada trayectoria sindical. “Solo a partir de allí seremos capaces de construir liderazgos, fortalecer la organización y conseguir nuestro objetivo principal, que los trabajadores vivan en mejores condiciones”, ha sentenciado.