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La sede de UGT de Cataluña en la Rambla del Raval de Barcelona / UGT

UGT se empeña en celebrar congresos con 300 delegados en Cataluña

La cúpula del sindicato se opone a aplazar las asambleas para renovar la FeSMC y los representantes metropolitanos mientras el Procicat apuesta por un encuentro digital

8 min

El calendario de congresos para renovar los órganos de gestión de UGT de Cataluña ha desatado una batalla interna en el sindicato. La comisión ejecutiva confederal se niega a aplazar los encuentros que empezarán el próximo lunes 23 de noviembre, cuando está previsto que se reúnan más de 300 delegados para elegir los miembros del secretariado de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC).

Los actuales responsables, liderados por Oscar López Chamosa, reclamaron el pasado 5 noviembre que se aplazara el congreso hasta los días 9 y 10 de diciembre. Alegaron ante la dirección que encabeza Pepe Álvarez que la situación epidemiológica actual de Cataluña propiciaba que de pospusiera unas semanas. Esta es la única federación catalana en la que se han presentado dos candidaturas, una de continuidad y la alternativa planteada por Joan Piqué.

400 personas en el congreso metropolitano

La respuesta de Madrid fue clara: “Esta Secretaría de Organización de la Comisión Ejecutiva Confederal resuelve No autorizar el aplazamiento”. En una carta firmada por el secretario de organización, Rafael Espartero, a la que ha tenido acceso este medio, se indicaba que “no ha existido por parte de la autoridad sanitaria restricciones en este sentido”. Cabe tener en cuenta que el Procicat autorizó en su día este congreso multitudinario porque lo enmarcaba en un encuentro del ámbito laboral, por lo que se podía saltar las restricciones de limitar las reuniones a seis personas.

El secretario general de UGT, Josep Maria 'Pepe' Álvarez, en una imagen de archivo / EFE
El secretario general de UGT, Josep Maria 'Pepe' Álvarez, en una imagen de archivo / EFE

Se trata del mismo argumento que se usó para rechazar la demanda de los responsables de la Asamblea de la Región Metropolitana de Barcelona de posponer su congreso, que tendrá lugar el 24 de noviembre y en el que está previsto reunir a 400 personas. Espartero recuerda que desde el 3 de septiembre y “ante las disposiciones de las autoridades sanitarias” se abrió la puerta a la “posibilidad de reducir el número de delegados” para llevar a cabo los congresos “con todas las garantías posibles”.

Sin locales para celebrar los encuentros

Esta es la alternativa que plantearon entonces desde la dirección confederal del sindicato y que se ha reiterado este lunes en un “encuentro informal” que Álvarez y la dirección confederal han mantenido con los responsables catalanes de organizar ambos encuentros. Se ha permitido aplazar del 18 al 23 de noviembre, peor sin moverlo más allá del calendario. Alegan que legalmente están cubiertos y que con el espacio adecuado se podrán mantener las distancias de seguridad, ya que se quedarán lejos del aforo máximo permitido.

Con todo, desde el sindicato catalán ponen en tela de juicio esta seguridad que se muestra desde la calle Hortaleza. La FeSMC no tiene emplazamiento para reunir a sus delegados. En las últimas horas se ha apuntado al palacio de congresos de Fira de Barcelona en Montjuïc, donde se tiene que celebrar el congreso de UGT de Cataluña en diciembre. Con todo, aún no está cerrado que este sea el emplazamiento definitivo.

Camil Ros (i) y Matías Carnero (d), líderes de UGT / EUROPA PRESS
Camil Ros (i) y Matías Carnero (d), líderes de UGT / EUROPA PRESS

Los delegados de la región metropolitana están convocados en el Teatro Atrium de Viladecans. Tienen local, pero el equipamiento público estará cerrado hasta el 30 de noviembre.

Reputación

Cabe tener en cuenta que en este momento permitir una reunión de estas características es una cuestión que preocupa no solo desde el punto de vista sanitario. También hay en juego la reputación de las instituciones que suscribirían una macroreunión de estas características. Más, desde el escándalo que se generó con una misa de beatificación que congregó a 600 personas en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona de hace unos días.

Los mismos interlocutores de UGT de Cataluña reconocen que no solo hay malestar entre las bases de la organización, también existe “inquietud” incluso entre los responsables del secretariado catalán, encabezado por Camil Ros y Matías Carnero.

Consultas al Procicat

El sindicato catalán ha preguntado en dos ocasiones a la Dirección General de Protección Civil del departamento de Interior sobre la idoneidad de los congresos por el número de delegados. Se busca de este modo una cobertura legal si finalmente se tiran adelante sus convocatorias.

La última respuesta la firma la subdirectora general de Coordinación y Gestión de Emergencias, Imma Solé, y llegó a la organización este fin de semana. En ella, se apunta a que sería conveniente que los congresos no fueran presenciales.

Encuentro virtual para limitar la movilidad

La cuestión ha sido materia de debate en el comité técnico del Procicat, que ha concluido que resulta “conveniente plantear cualquier actividad que comporte reuniones o encuentros de forma telemática o considerar aplazarla hasta que mejore la situación epidemiológica”.

Así lo indica en otra misiva a la que ha tenido acceso Crónica Global. En ella, también se indica que es necesario “reducir, en estos momentos, la movilidad e interacción social” y que la mejora a la que hace referencia se llegará en el momento en que se “levanten muchas de las restricciones que la normativa actual impone”. Es decir, a partir del próximo 30 de noviembre. 

Con todo, Solé reconoce que la “prohibición de encuentros y reuniones de más de seis personas no es aplicable a las que desarrollen una actividad laboral”, y se entiende que un congreso de un sindicato se enmarca en este precepto. Por ahora, UGT de Cataluña mantiene el calendario. Los más de 300 delegados de la FeSMC deberán ir de forma presencial al encuentro en una semana.

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