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Hotel Catalonia en plaza España (Barcelona), uno de los establecimientos de la hostelería en la capital catalana / EP

UGT y CCOO critican a la patronal hotelera por cerrarse a un nuevo convenio

Fuentes del sector sospechan que los empresarios quieren ahorrarse algunos gastos con la extinción del marco laboral anterior

3 min

Las negociaciones por la renovación del convenio colectivo en la hostelería catalana se encuentran en punto muerto. Según denuncian UGT y CCOO, la patronal se niega a acordar un nuevo marco laboral para los hoteles de las provincias de Barcelona, Girona y Tarragona (Lleida tiene su propio documento). Los sindicatos advierten de que esta negativa dejará en un limbo jurídico a cerca de 300.000 trabajadores.

Un portavoz de UGT sospecha que tras esta cerrazón se halla la pretensión de ahorrarse algunos costes incorporados en el convenio anterior. En concreto, apunta al premio de vinculación y a la complementación de las bajas, derechos que según esta fuente "nunca han sido del agrado de la patronal".

Los sindicatos se abren a una prórroga

Por su parte, CCOO critica la intención de los empresarios de seguir en la mesa de negociación a cambio de "recortes". Un representante sindical consultado por Crónica Global se ha mostrado esperanzado de que la patronal reconsidere su postura, que tildan de "chantaje".

Durante la última reunión mantenida entre los agentes sociales, los hoteleros manifestaron que la crisis económica provocada por el coronavirus impedía pactar un nuevo texto. Por tanto, la propuesta empresarial pasa por dejar caer el convenio, abriendo la posibilidad a muchos operadores de acogerse al Estatuto de los Trabajadores. Además, este estancamiento podría generar un foco de conflictividad laboral que terminase en muchos casos ante los tribunales.

UGT: "Actuación irresponsable"

UGT considera que esta actuación es "totalmente irresponsable", por lo que pide a los empresarios que retomen los contactos para desbloquear la situación. La organización explica que se han ofrecido incluso a calcular el coste económico de la ultraactividad y han renunciado a un aumento salarial para el próximo año. Todo ello para facilitar las conversaciones "en un momento muy complicado de caída de ingresos para los hoteles".

Este medio ha contactado con el Gremi d'Hotels de Barcelona para recabar su posicionamiento, pero no ha querido hacer declaraciones.