Menú Buscar
El secretario general de UGT de Cataluña, Camil Ros / EUROPA PRESS

Camil Ros pide el indulto para Dolors Bassa

El secretario general de la UGT de Cataluña toma partido de forma pública respecto a un debate que no se ha mantenido ni en el sindicato catalán ni en el confederal

3 min

El secretario general de UGT de Cataluña, Camil Ros, ha reclamado el indulto para Dolors Bassa, la sindicalista que ha sido condenada por el caso del 1-O por las gestiones que hizo desde la consejería de Trabajo en la organización del referéndum ilegalizado. De hecho, ha avanzado que será una demanda del conjunto de la organización laboral que ha pillado por sorpresa a sus miembros.

UGT de Cataluña nunca ha mantenido un debate en este sentido, señalan fuentes del sindicato. Destacan que debería ser una discusión que, llegado el caso, se debería mantener en el marco del Consejo Nacional. También destacan que la única persona que puede tramitar esta petición es la propia Bassa, por lo que consideran que el único apoyo que se le podría brindar llegado el caso es moral.

Madrid se desmarca

Ros tampoco ha contado con el apoyo de la organización confederal en su anuncio. Los portavoces de la organización liderada por Pepe Álvarez, que lideró durante 26 años el sindicato catalán, destacan que tampoco se ha debatido la cuestión y circunscriben el pronunciamiento en el ámbito catalán.

Recuerdan la vinculación de UGT de Cataluña con la exconsejera condenada, que también fue secretaria general del sindicato en Girona. De hecho, allí coincidió durante años con el propio Ros, con quien mantiene una relación cercana.

“Deber moral”

Las palabras del secretario general catalán no han sido demasiado bien recibidas en la organización. Especialmente al declarar que tienen un “deber moral” de “pedir el indulto de Dolors, y no como rendición”, tal y como ha señalado de forma literal en una entrevista en Catalunya Ràdio.

Desde UGT de Cataluña indican que el consenso actual es que se ayudará “en todo lo que se pueda”. Pero recuerdan que es una afiliada y que su situación procesal actual no está relacionada con su actividad sindical, sino con el papel que ejerció en el Gobierno independentista capitaneado por Carles Puigdemont. “No tenemos ninguna deuda ni deber moral” con Bassa, destacan.