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Imagen de una boutique Hermès en Estambul (Turquía) / CG

La otra cara de la crisis de la lira: Turquía atrae a los turistas 'cazachollos'

El Estado otomano se convierte en la meca de los amantes del lujo a buenos precios tras la profunda caída del valor de cambio de la moneda nacional

15.08.2018 00:00 h.
7 min

Es la otra cara de la crisis de la lira. Turquía está empezando a atraer a los turistas cazachollos por la caída del valor de cambio de su moneda nacional. El Estado otomano se está convirtiendo a rápida velocidad en la meca de los amantes del lujo barato por la depreciación de la moneda nacional frente al dólar y al euro. Los medios y tuiteros locales ya reportan colas ante las boutiques de las enseñas más conocidas como Louis Vuitton, Hermès o Gucci. ¿Qué significa eso para España?

"Es cierto que la caída de una moneda frente a otra hace que los ciudadanos del segundo país lo tengan más fácil para viajar. Pero hay que tener en cuenta que venimos de aumentos de flujos turísticos del 30% año a año entre España y nuestro país", indican desde la Oficina de Turismo de Turquía en España en Madrid. Según la misma fuente oficial, los españoles se fijan en Estambul y en las costas, "con oferta de playa y arqueológica", como destinos preferidos para sus escapadas al Estado intercontinental. ¿Se convertirá la ciudad del Bósforo en una meca del shopping? "Es obvio que todo ayuda, pero hay que confiar en el trabajo a largo plazo, no en la coyuntura", remachan desde la oficina.

"Dependerá de cuánto aguante"

Una versión similar aporta Piluka de Echegaray, gerente de la firma Personal Shopping Deluxe, con sede en Barcelona. "Es evidente que un tipo de cambio favorable ayudará a los turistas a escaparse a un país si lo que les motiva son las compras", ha explicado a este medio. No obstante, la profesional recuerda que este fenómeno "dependerá de si el valor de la lira sigue a mínimos históricos durante mucho tiempo o se recupera". Ello marcará el impacto del fenómeno sobre las calles comerciales de Madrid o Barcelona. "La temporada alta del shopping de lujo es de abril a junio. Julio y agosto es una época floja en este sentido", ha agregado de Echegaray.

La enseña, que trabaja principalmente con clientes "asiáticos, estadounidenses y de Oriente Medio" subraya la importancia del turista de compras para España. "Son un segmento muy interesante para nuestro país, pues gastan mucho, además de en las flagship stores, en belleza, gastronomía, alojamiento u ocio", alerta.

Su colega Laura Costa, personal shopper y asesora de imagen, aporta otro elemento. "Es complicado que marcas como Hermès cambien mucho de precio con respecto a París o Barcelona. De hecho, hay lista de espera para adquirir determinados artículos", recuerda. "Lo que sí puede salir a cuenta para un fin de semana largo de compras en, por ejemplo, Estambul, pueden ser las marcas de prêt-à-porter. Pero las firmas de lujo difícilmente tendrán políticas de precios distintas", aclara Costa.

"El español gana poder adquisitivo"

A pie de calle, la fiebre por escaparse de compras a Estambul o Ankara, ¿es real? "Lo es si lo que haces es cambiar de moneda, acudir a las stores de las grandes marcas y pagar con ella. Porque si pagas con dólares o euros no cambia nada", avisa Eduardo, de Estambul en Privado. La agencia, especialista en viajes a medida en lengua castellana para personas o grupos descarta "una gran fiebre cazagangas", pero también admite que "es temprano". Recuerda que "hace apenas una semana que la moneda se ha devaluado". 

"Por lo que respecta a España –continúa– venimos de una espiral alcista de demanda. Partimos de muy abajo por los atentados de, por ejemplo, 2016 en el aeropuerto de Atatürk. Con esta base, es evidente que si un euro eran cuatro liras para un español, y ahora la moneda se ha desplomado, ganará poder adquisitivo. Le saldrán más baratos el hotel, los restaurantes y, por supuesto, las compras".

"Batalla de precios"

Este es precisamente el argumento que esgrime Martí Sarrate, presidente de la patronal de agencias de viajes ACAVe, integrada en la Confederación Española de Agencias de Viajes (Ceav) para poner al sector en alerta. "Turquía era hasta ahora un mercado en recuperación. Era un destino turístico receptor que prestaba viajeros a España, pues la inestabilidad y la violencia de los últimos años la lastró frente a los competidores". "En este tablero, los intermediarios y hoteles turcos ya trabajaban con precios muy bajos", advierte.

"La depreciación de la lira --ha seguido-- es probable que azuce aún más esa guerra de precios. Ajustarán al máximo las tarifas para arañar turistas de los destinos rivales. Y España se cuenta entre ellos". ¿Deben temer los comerciantes de las boutiques de la calle Serrano de Madrid o del paseo de Gràcia de Barcelona al tirón de Estambul? "Yo iría con cuidado. En Turquía las falsificaciones están a la orden del día. Es uno de los países donde se produce más este fenómeno. Por contra, los destinos catalanes y españoles son seguros con lo que respecta a origen y calidad", ha concluido el directivo.

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