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Un spa en un hotel de lujo en Málaga, punta de lanza del turismo 'experience'

El turismo ‘experience’ pasa del ‘sol y playa’ para buscar clientes que gastan un 53% más

Salud, cultura y bienestar, pilares del turismo de gama alta, cuyos visitantes dejan una media de 1.500 euros por persona durante la estancia en cada viaje

26.04.2019 00:00 h.
6 min

“No tenéis ninguna posibilidad de triunfar en España. Os habéis equivocado. Quizá en Suiza o Alemania, pero aquí no”, recuerda Alejandro Bataller, vicepresidente de Sha Wellness Clinic --una de la empresas punteras en canalizar el nuevo turismo de bienestar y de alta gama en España--, acerca de las reticencias iniciales a la introducción de este segmento. A tenor del crecimiento registrado, se equivocaban de cabo a rabo.

Tres lustros después, cada vez son más los turistas que llegan a España “buscando una experiencia de tiempo relevante, porque una playa, por sí sola, no lo es”, sostiene Bataller.

13 millones de turistas extranjeros por interés cultural

En 2017, más de 13 millones de turistas viajaron a España por un interés cultural, según Lourdes Garzón, directora general de Círculo Fortuny, asociación española de empresas e industrias de alta gama que preside Carlos Falcó, y que va camino de contar con 70 asociados.

Y lo hace sobre unas bases de crecimiento sólidas. En 2017 los ingresos del ‘turismo de alta gama’, tanto de hoteles como de restaurantes, alcanzaron en España un volumen de negocio en España de 1.800 millones de euros, un 7% más que un año antes, como refleja el estudio Spanish Excellence: Today & Tomorrow, elaborado por la consultora Bain & Company. Solo en turismo wellness de España ya recibe más de 5 millones de visitantes que, según Bataller, “gastan un 53% más que los turistas tradicionales”.

Lejos del 'happy hour' y el 'todo incluido'

Incremento creciente de este turismo selecto --alejado de los multitudinarios touroperators, happy hours o el ‘todo incluido’-- que desde 2011 trata de afianzar en España Círculo Fortuny. Su presidente, Carlos Falcó, también está al frente de la European Cultural and Creative Industries Alliance (ECCIA), organismo que promueve la industria europea de alta gama frente a instituciones internacionales.

En torno a esta asociación se han agrupado sectores productivos de lo más diversos, desde la gastronomía a la perfumería, pasando por la decoración o la joyería, buscando la excelencia tanto en los procesos productivos como en la prestación de servicios.

Turismo de salud y bienestar: 8.800 millones

Además de Bataller, otros tres de estos asociados compartían este jueves un desayuno informativo para poner en valor un sector, el del turismo de salud y bienestar, que ya mueve, a nivel mundial, cerca de 600.000 millones de euros anuales, con una media de gasto de 1.400 euros por persona y viaje.

Y que en España, en 2017, recabó la presencia de casi 19 millones de visitantes, que gastaron 8.800 millones de euros, según los datos facilitados por Lourdes Garzón.

El enganche de la cultura

Entre las instituciones adheridas a esta asociación figuran el Thyssen-Bornemisza, uno de los tres museos que, junto al Prado y el Reina Sofía, forman el conocido “triángulo del Arte” en Madrid. Un museo, el Thyssen, que recibe cada año la visita de un millón de personas, pero que pueden ser muchos más.

“En el campo de los museos tenemos mucho que hacer”, asegura Emilio Acevedo, director gerente del Museo Thyssen-Bornemisza. “Hemos avanzado mucho en los últimos años, pero tenemos que seguir buscando fórmulas para ofrecer los contenidos de manera más atractiva, para satisfacer a esos visitantes que buscan algo más enriquecedor”, señala.

Vínculo duradero con el cliente

También cree que hay mucho recorrido en este segmento del turismo de lujo Joaquín Serra, Chief Business Development Officer de Natura Bissé, la firma barcelonesa de cosméticos fundada por Ricardo Fisas en 1979.

“En la cosmética, la parte sensorial del producto debe trascender para lograr una ventaja y crear un vínculo duradero con el cliente. Precisamente, en este momento en el que la digitalización ha cambiado las reglas del juego de la atención en el punto de venta, las experiencias son el vehículo para mantener la comunicación con tu cliente”, comenta Serra.

En este turismo de gama alta, las experiencias únicas se convierten en la clave del éxito. “Es un trabajo largoplacista, en el que se invierte tiempo y esfuerzo en crear una relación directa y afianzada con los visitantes”, explica Enrique Valero, director general del Abadia Retuerta Le Domaine, el hotel vallisoletano donde los clientes gastan una media de 1.100 euros por noche.