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Imagen de turistas de visita en el Parque Güell de Barcelona

Turisme de Barcelona trata de salvar el verano con el mercado doméstico y el 10% de hoteles abiertos

La entidad calcula que se dejen de ganar hasta 9.000 millones por el impacto de la pandemia y prepara un plan por fases para reactivar el sector

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Turisme de Barcelona ha diseñado una campaña para salvar los números del sector en lo que resta de año tras las secuelas del coronavirus. El consorcio ha trazado un plan en cuatro fases de las que dos se activarán a lo largo del verano y estarán destinadas a captar visitantes tanto de Cataluña como del resto de España y Francia. Con todo, la organización calcula que se dejen de ganar hasta 9.000 millones de euros y reconoce que solo estará disponible a corto plazo el 10% de la oferta hotelera de la ciudad.

“Nos encontramos en una situación inédita en nuestra historia pero estamos preparados. Tenemos un plan trabajado que prevé diversos escenarios dentro de una situación difícil”, ha asegurado este martes el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni. Este ha recordado que el turismo genera el 12% de la riqueza de la ciudad y emplea a 90.000 personas, al tiempo que sus ingresos “están tres veces por encima del presupuesto del ayuntamiento”.

Agujero en la facturación

De los 30.000 millones de euros que aporta el turismo al PIB de Cataluña, la mitad se facturan en Barcelona y su provincia, según ha reconocido el presidente de Turisme, Eduard Torres. No obstante, ha alertado de que el sector prevé un agujero de 9.000 millones por la pandemia, al tiempo que para este verano solo se espera que esté disponible el 10% de la planta hotelera, cuyas ocupaciones también están al 10%, según ha confirmado. Es decir, apenas están abiertos 40 de los 450 establecimientos de la capital catalana.

El plan de Turisme de Barcelona, presentado por la directora del consorcio público-privado, Marian Muro, se divide en cuatro fases. La primera se activará esta misma semana y se alargará hasta septiembre y buscará reactivar el consumo local en Barcelona y su área metropolitana. La segunda, desde mediados de julio hasta final de año, tratará de pescar visitantes del resto de España y zonas próximas de Francia que puedan acceder mediante transporte terrestre.

Así, la intención de la entidad es salvar el verano con el mercado doméstico, un reto de envergadura si se tiene en cuenta que más del 80% del turismo que recibió Barcelona en 2019 fue internacional, mientras que los visitantes españoles fueron el 17,1%. No obstante, la captación del mercado europeo no se iniciará hasta finales de agosto y principios de septiembre, una vez que se haya “normalizado” la movilidad.

Los mercados de largo radio, a partir de otoño

La cuarta fase irá destinada captar turistas del sudeste asiático y China entre octubre y noviembre, mientras que a final de año se activarán acciones para el mercado norteamericano, que supone una cuota del 11,7% del total de visitantes en la ciudad, con un gasto medio de 92,2 euros diarios.

Para potenciar la oferta, Turisme ha creado un marketplace con propuestas y experiencias para los residentes en Barcelona y que se irá ampliando conforme lleguen visitantes. La plataforma permitirá concentrar toda la oferta turística de la ciudad en un mismo lugar.

Evitar masificaciones

“Necesitamos promocionar Barcelona porque es una herramienta para controlar el relato de la ciudad que queremos.Tenemos que hacerlo mediante un plan eficaz y eficiente que evite masificaciones para dirigirnos a un público segmentado. Barcelona tiene que ser sostenible y el público que nos visita también”, ha subrayado Muro.

Así, las cosas, la entidad ha agradecido a las empresas del sector que hayan abierto pese a hacerlo “a pérdidas”, ya que consideran vital transmitir una imagen de normalidad al exterior para generar confianza y atraer visitantes.