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Joan Torruella (c), ex director general de Turisme de Barcelona, con Eduard Torres (i), presidente, y Xavier Marcé, concejal de Turismo / CG

Colau pierde poder en Turisme de Barcelona

El ayuntamiento cede influencia con la dimisión de Joan Torrella; se impone de nuevo el pacto de interés entre los hoteleros y la Cámara de Comercio

6 min

El Gobierno municipal que comanda Ada Colau pierde poder en Turisme de Barcelona. La dimisión por fases de Joan Torruella, director general del ente, representa la menguante influencia del ayuntamiento sobre el consorcio de promoción turística. El adiós del tecnócrata blinda también el pacto interesado para gestionar el ente que mantienen los hoteleros y la Cámara de Comercio de Barcelona (CCB), en detrimento de los políticos.

Así lo explican fuentes cercanas a Turisme, un vehículo de venta de la ciudad al exterior que maneja un presupuesto anual de 54,5 millones de euros. "La gente se piensa que en Turisme de Barcelona mandan el ayuntamiento y la Cámara. No es exactamente así. Tienen cada uno el 40%, pero quien inclina la balanza en las votaciones es la Fundació Barcelona Promoció (10%). Los patronos de esta fundación son hoteleros, así que sus intereses, a menudo, prevalecen", cuentan fuentes del sector. "Si el señor Torrella se ha marchado es porque a una de las dos partes no le encajaba su perfil. Y con su trayectoria tan vinculada al ayuntamiento se hace difícil pensar que sea al 40% que controla el consistorio", han agregado las mismas voces. Negro sobre blanco: hoteleros y Cámara han facilitado el adiós de Torrella.

Colocado para sustituir a Willian Carnes

Esta salida por invitación, que oficialmente es por "motivos personales", se argumenta por varios antecedentes. Uno, al propio perfil de Torrella, un hombre que trabaja desde hace 36 años en el ayuntamiento (empezó en 1983 vinculado a los Recursos Humanos y Gestión de Servicios antes de vincularse a la Promoción Económica). Dos, por la cercanía política del dimisionario al aparato municipal de PSC e ICV. Y tres, por los menos de dos años de gestión del directivo saliente en Turisme de Barcelona. Torrella llegó al consorcio en sustitución de Jordi William Carnes, un ejecutivo pura raza a quien sentenció la filtración interesada de una auditoría interna, William Carnes renunció en febrero, y Torrella le sustituyó en julio por orden del exconcejal de Turismo, Agustí Colom.

"Es un perfil que se ajustaba al 100% a lo que pedían los comunes: control municipal del consorcio", confirman directivos entrevistados por este medio. "Fue [Torrella] una continuidad natural al controller que colocó BComú a William Carnes en 2017: Albert de Gregorio. Querían control sobre el organismo y lo lograron. Primero, poniendo una sombra a Carnes. Después, quitando del medio al propio director general", recuerdan. El escenario, ahora, ha cambiado. En Turisme de Barcelona ya no manda el Ayuntamiento, sino que se ha forjado una entente interesada entre una Cámara independentista con Joan Canadell al frente y los hoteleros, cuyo único interés es el relanzamiento de la ciudad. Dicho pacto ya provocó que los todopoderosos propietarios de alojamientos turísticos eligieran a uno de los suyos como presidente del consorcio, tal y com avanzó este medio. Canadell se quitó del medio y Eduard Torres, director del hotel Duques de Cardona e independentista light, es el nuevo presidente.

El 'pacto' decidirá el sucesor

Es en este tablero en el que Torrella sale por "motivos personales" del consorcio de promoción turística. El tecnócrata no encajaba con la nueva presidencia de Torres y es por ello que vuelve al ayuntamiento, de donde fue rescatado por Agustí Colom para dirigir la organización. Deja atrás año y medio de gestión en el que Turisme ha mantenido un perfil muy bajo, y se han perdido los usos y costumbres anteriores. ¿Cuáles? "El flujo de información. Con Joan Gaspart todo fluía, había interlocución con los sindicatos, por ejemplo. Con la nueva dirección filomunicipal, aquello se ha convertido en una lucha de poder", explican fuentes conocedoras de la situación del ente. En este equilibrio delicado, el sucesor de Torrella lo decidirá el acuerdo hoteleros-Cambra.

El adiós del director general de Turisme --se formalizará en 2020-- tiene otro ángulo. Certifica que el Ayuntamiento de Barcelona deja hacer al poder económico de la ciudad. Lejos queda el enfrentamiento abierto que mantuvieron los comunes con los patronos de la Ciudad Condal el pasado mandato. Por el camino, BComú ha perdido las elecciones municipales de 2019 y Ada Colau, la mayoría del poder económico, que ha pasado a manos del PSC, su socio. Los comunes se han atrincherado en las concejalías culturales, el urbanismo y la elaboración de los presupuestos al alimón con los socialistas. Aunque la fase de batalla abierta con el empresariado de la ciudad parece haber pasado a la historia