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Firmar alegremente un préstamo puede traernos más de un disgusto. - CG

Cinco trampas que suele esconder la letra pequeña de un préstamo

Comisiones desconocidas, vinculaciones excesivas o cuotas más altas de lo esperado son los sustos más frecuentes por no revisar el contrato de un producto financiero

Olivia Feldman (Helpmycash)
6 min

Firmar alegremente un contrato de préstamo sin analizar las cláusulas que lo acompañan puede traernos más de un susto. Comisiones desconocidas, vinculaciones excesivas, cuotas más altas de lo esperado… Si tenemos pensado endeudarnos, vale la pena ser cautos y dedicarle al contrato el tiempo necesario para comprender todos sus apartados.

Desde el comparador especializado en préstamos personales HelpMyCash.com señalan que nunca deberíamos contratar un producto financiero sin entenderlo y sin haber leído previamente el contrato con todas las condiciones del producto. De hecho, no hacerlo puede traernos más de un disgusto.

Atención con el tipo de interés

Aunque la mayoría de los préstamos tienen un tipo de interés fijo, lo que permite conocer los intereses que se pagarán en cada cuota desde el primer momento, en ocasiones el préstamo puede estar referenciado a algún índice, normalmente al euríbor, al que se le sumará un diferencial, es decir, tendrá un tipo de interés variable.

Actualmente el índice europeo cotiza en mínimos (-0,056 en julio). Si contratamos, por ejemplo, un préstamo de 10.000 euros a cinco años referenciado al euríbor con un diferencial del 5 %, acabaremos pagando una cuota mensual de 188,44 euros. Sin embargo, si el euríbor se dispara en los próximos años y alcanza una cifra superior a la actual, de por ejemplo un 3,5, entonces las cuotas se dispararían a 205,17 euros.

El gasto inicial es mayor de lo esperado

El tipo de interés no es el único punto al que debemos prestar atención. El apartado del contrato en el que se especifican las comisiones es sumamente importante. Las comisiones de apertura y de estudio pueden suponer un desembolso inicial considerable. Para un préstamo de 10.000 euros, una comisión de apertura del 3 %, por ejemplo, supondría un gasto extra de 300 euros. Actualmente es posible contratar préstamos sin comisiones como el Crédito Proyecto de Cofidis (desde el 5,06 % TAE y sin necesidad de cambiar de banco) o el Préstamo Personal de Cetelem (desde el 7,18 % TAE).

Amortizar anticipadamente no siempre es gratis

A diferencia de lo que muchos puedan pensar, anticipar el importe de un préstamo no siempre es gratis. Muchas entidades aplican una comisión sobre el capital amortizado. ¿La razón? Al devolverse anticipadamente una parte del dinero, se reduce el capital pendiente, que es la base sobre la que se calculan los intereses de las próximas cuotas y, por ende, se pagan menos intereses. Lo ideal es contratar un préstamo que no aplique esta comisión, para que cada vez que queramos podamos amortizar capital anticipadamente sin asumir gastos extra.

Vinculación inesperada

Cuando la banca promociona sus préstamos, suele centrar el foco de atención en el tipo de interés. Tenemos que averiguar también cuál es la vinculación exigida. Salvo en contadas ocasiones, la mayoría de los bancos nos pedirán la nómina y, en muchos casos, es probable que tengamos que contratar también un seguro. Debemos averiguar su coste antes de darle el “sí quiero” a la entidad y valorar si no saldría más a cuenta tener un interés mayor, pero sin productos asociados.

El Importe adeudado es mayor de lo previsto

En ocasiones, las entidades de crédito financian el importe de ciertas comisiones o las primas de los seguros. Aunque a priori pueda resultar una opción atractiva, ya que nos evita tener que pagar de golpe ese extra, el importe del seguro y las comisiones se sumarán al capital total adeudado sobre el cual se calcularán los intereses, por lo que la deuda se encarecerá.

Pongamos un ejemplo: un cliente solicita un préstamo de 1.000 euros a pagar en un año con un interés del 7,5 %. En este caso, los intereses totales, que se calcularían sobre los mil euros, acabarían siendo de 41,09 euros. Además, tiene una comisión de apertura del 2 % y un seguro de prima única de 100 euros. Si le sumamos el coste de la comisión (20 euros) y del seguro, el precio del préstamo sería de 161,09 euros.

Sin embargo, si el banco incluye en el montante a deber el importe de la comisión y del seguro, los intereses finales aumentarían hasta los 46,02 euros, ya que se calcularían sobre una base de 1.120 euros. En este caso, el coste total del préstamo sería de 166,06 euros.