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Agentes de seguridad en el aeropuerto de El Prat / FOTOMONTAJE DE CG

Guerra soterrada en los controles de seguridad de El Prat antes del verano

Trablisa, nueva adjudicataria de los filtros de pasajeros, busca a 80 vigilantes para superar el boicot de las grandes firmas perdedoras de la licitación

21.05.2018 00:00 h.
4 min

Guerra soterrada en los controles de seguridad del aeropuerto de El Prat de Barcelona a las puertas del verano. Trablisa, la nueva adjudicataria del contrato para vigilar los arcos de seguridad, busca desesperadamente a 80 vigilantes para superar el boicot de las grandes firmas que perdieron --o se ausentaron-- de la licitación.

Según han informado fuentes del sector, la enseña mallorquina, que cazó la contrata para vigilar los arcos detectores durante dos años prorrogables a dos más por 41,2 millones, está bajo presión. Es la que ejercen los grandes grupos del sector como Eulen o Securitas, que estarían intentando desestabilizar al nuevo gestor. "Están haciendo ofertas a los cerca de 400 vigilantes para que dejen Trablisa y cambien de sector con ellos. Al ser conglomerados, tienen divisiones con más pluses, esto es mejor pagadas, como el transporte de efectivo", han agregado las mismas fuentes. Ello es especialmente preocupante, pues Trablisa empezará a prestar servicio en El Prat el 1 de junio y necesitará entonces a toda su plantilla.

Amenaza de huelga, estrategia empresarial

Además de tratar de arañarle trabajadores a las puertas del verano, a Trablisa la atacan por la parte social. Juan Carlos Giménez, asesor del comité de huelga de Eulen de 2017 --ya disuelto-- amenazó en febrero y abril con nuevos paros en el aeropuerto este verano. "Es una añagaza. Giménez trabaja para una división de Securitas y sus palabras sólo se pueden leer como un intento de desestabilización. Se presenta como asesor de un comité de huelga que ya no existe", han explicado empleados que prestan su servicio en los arcos.

"Lo mismo se puede decir de otros compañeros que azuzan de nuevo el conflicto. Medraron laboralmente con Eulen y mejoraron su posición. Ganaron prerrogativas. Ahora, al entrar una nueva empresa, buscan desgastarla con amenazas de conflicto o paros. No les motiva la mejora de condiciones, pues Trablisa está contratando en base al laudo pactado el año pasado. Cumplen. Buscan desestabilizar a la adjudicataria", han remachado.

Trablisa, preparada

La ofensiva de las grandes de la seguridad contra Trablisa, que ganó de forma limpia la licitación de inspección de pasajeros del aeropuerto de El Prat en abril, busca hacer zozobrar a una empresa que está preparada. "Tiene a 420 empleados en Barcelona y busca a 80 más. Pondrán a más vigilantes de seguridad por arco. Ya ha habido reuniones con el personal y hay sintonía total. Están preparados para desempeñar las tareas de la adjudicación con normalidad, si los grandes grupos la dejan en paz, cosa que no está pasando", han precisado directivos del sector. ¿Es ello preocupante? "Ocurre en el sector constantemente. La seguridad una industria sucia", han admitido las fuentes consultadas.

Cabe recordar que la Trablisa ganó el gran contrato de seguridad de El Prat en abril por 41,2 millones a dos años con una posible prórroga a dos más. La licitación, que se enmarcó en una macroadjudicación de 345,5 millones de seguridad de Aena para toda España, acabó con Ilunion como ganador en el cribaje de equipajes (23,2 millones) en el hub aéreo barcelonés. El concurso público aumentó su presupuesto un 35% este año. La inyección de recursos se leyó como un esfuerzo del gestor semipúblico que comanda Jaime García-Legaz de evitar conflictos como el que embozó los filtros de seguridad de El Prat durante parte del verano de 2017.