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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE) / EP

La subida de tipos obligará al Estado a pagar unos 3.000 millones más por la deuda

El coste se situará en torno a los 22.000 millones, aproximadamente como antes de la pandemia, pese a haber elevado el volumen en circulación en más de 210.000 millones

6 min

Los mercados descuentan ya tres subidas de tipos de interés en la zona euro en 2022 después de que el Banco Central Europeo (BCE) haya adelantado que la primera de ellas se acordará en el consejo de gobierno de julio. Si finalmente este escenario se da, una de las consecuencias será el encarecimiento de la deuda española, que podría elevarse unos 3.000 millones por encima del coste registrado en los últimos dos años. 

La etapa de tipos de interés históricamente reducidos que está a punto de pasar a mejor vida ha permitido al Tesoro Público situar los costes de financiación en mínimos de todos los tiempos, con un coste medio de la deuda en circulación que actualmente es del 1,56%. El organismo ha aprovechado esta circunstancia para refinanciar la deuda existente no sólo a coste más reducido sino también a más largo plazo, de modo que también ha llevado la vida media hasta cotas inéditas, superiores a los ocho años.

Menor coste con mayor volumen 

Sin ir más lejos, el Estado paga en la actualidad por el servicio de la deuda unos 19.300 millones anuales, cerca de un 14% menos que al cierre de 2019, es decir, justo antes de la irrupción de la pandemia

Pero precisamente la crisis llegada por efecto del Covid-19 ha llevado a la Administración Central a incrementar sus emisiones de deuda de forma notable durante los dos últimos años con el objeto de financiar el gasto extra que ha tenido que destinar al refuerzo de la Sanidad y al apoyo tanto del conjunto de los ciudadanos como del tejido empresarial. 

210.000 millones más

Tanto el comportamiento de los tipos de interés, que han seguido a la baja durante la pandemia, como el apoyo del BCE, que ha asegurado la colocación de las nuevas emisiones (no sólo de España sino también del resto de países de la zona euro con el fin de evitar una crisis de deuda) han propiciado que el mencionado descenso en el coste de financiación se haya producido a pesar de que la deuda en circulación se ha incrementado algo más de un 20% en estos años de convivencia con el coronavirus.

En términos absolutos, la cifra sobrepasa los 210.000 millones de euros, lo que ha contribuido a situar las ratios de deuda pública en sus cotas más elevadas de la historia, actualmente por encima del 118% del Producto Interior Bruto (PIB).

A partir de julio

Este factor, que hasta ahora no ha tenido efecto negativo perceptible debido al comportamiento de los tipos de interés, sí va a empezar a penalizar al Estado a partir de ahora, incluso cuando el mercado está empezando a descontar las subidas del precio oficial del dinero que el organismo emisor aún no ha empezado a aplicar.

El Banco Central Europeo (BCE), más cerca de la su / BCE
Sede del Banco Central Europeo / BCE

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, señaló en un artículo publicado en la web oficial del regulador que ha llegado el momento de subir los tipos de interés en la zona euro con el fin de tratar de controlar la inflación, disparada como consecuencia de la notable subida de las materias primas a raíz de la guerra de Ucrania.

Sin efecto anticipado 

Además, este miércoles el economista jefe del BCE, Philip Lane, ha defendido la estrategia del emisor hasta ahora al asegurar que si hubiera decidido elevar el precio oficial del dinero con antelación no hubiera obtenido un resultado significativo, dado que el comportamiento de los precios está relacionado, bajo su criterio, con un ’shock’ de oferta

Dado que el BCE ha sido el único de los grandes bancos centrales en pasar a la acción y que, en principio, no actuaría hasta la recta final del año, los mercados esperaban dos subidas de un cuarto de punto antes de que se cerrara el año para aguardar más revisiones al alza en 2023. 

75 puntos básicos 

Sin embargo, ahora el consenso apunta a tres subidas de un cuarto de punto cada una, de modo que en 2022 el tipo de interés oficial subiría 75 puntos básicos. Una cifra que elevaría el coste de financiación del Estado, aunque la determinación final del impacto dependerá de hasta qué punto se aproveche la circunstancia para amortizar deuda emitida en el pasado a tipos aún superiores. 

En esta primera mitad del año, el Tesoro ha acelerado las subastas de deuda para aprovechar el escenario favorable antes de que el BCE comience a subir el precio oficial del dinero. Un movimiento que también contribuirá a que el efecto de las decisiones del emisor en el coste de la deuda se minimice en parte, aunque el verdaderamente significativo se espera para 2023.