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La gasolina prosigue su escalada alcista y con nuevos máximos históricos / EFE

La subida de la gasolina se come ya un tercio del descuento de 20 céntimos

Los carburantes suben entre un 6,7% y un 8% un mes después de que entrara en vigor el plan de choque del Gobierno contra los efectos de la guerra en Ucrania

6 min

El precio de los carburantes sigue golpeando con fuerza el bolsillo de los consumidores cuando se cumple un mes desde que se aplica el plan de choque del Gobierno contra los impactos de la invasión rusa de Ucrania, uno de cuyos elementos estrella es el descuento de 20 céntimos por litro de gasolina. Las alzas en los surtidores se han comido ya algo más de un tercio de ese apoyo. 

En el último mes, la escalada alcista de gasolinas y gasóleos no se ha detenido, incluso por encima del ritmo seguido por el barril de petróleo en los mercados de materias primas. La gasolina sin plomo de 95 octanos, la más empleada por los usuarios de vehículos particulares vuelve a marcar máximos históricos con un precio medio que roza la cota de 1,88 euros por litro, un 6,7% que a comienzos de abril, cuando entró en vigor el paquete de medidas aprobadas por el Consejo de Ministros.

El diésel, más penalizado

Por su parte, el gasóleo ha repuntado algo más de un 8% en este periodo y se mantiene por encima del anterior, en torno a 1,90 euros por litro, tras el sorpasso histórico que protagonizó hace algunas semanas, por efecto de la mayor presión fiscal sobre el diésel.

Una mujer llena el depósito de su vehículo en una gasolinera / EUROPA PRESS
Una mujer llena el depósito de su vehículo en una gasolinera / EUROPA PRESS

Algo más moderados han sido los avances experimentados por la gasolina de 98 octanos, lo que no ha impedido que también ahonde en sus máximos históricos, en busca de la cota de 2,05 euros por título.

Más presión de Bruselas

En este contexto, el barril de crudo tipo Brent, empleado mayoritariamente en Europa, ha registrado incrementos alrededor del 4% desde comienzos de abril. Su escalada alcista no se detiene conforme avanza la guerra, el Gobierno de Vladímir Putin no depone su postura y se incrementan las sanciones de la comunidad internacional a Rusia.

En las últimas horas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha anunciado que la Unión Europea impondrá un veto a la compra de petróleo ruso, aunque será aplicado de manera progresiva para evitar añadir más tensiones en los mercados energéticos y esquivar así una sobrerreacción que afecte a los precios.

Efecto diluido

Pese a estas precauciones, la respuesta no se ha hecho esperar y los precios del crudo han vuelto a subir, con lo que acumulan alzas de algo más de un 4% desde que se aplica el plan del Gobierno.

Una gasolinera, donde continúa notándose la inflación / EFE
Una gasolinera, donde continúa notándose la inflación / EFE

En estos días, los consumidores sólo están encontrándose con estos precios en los paneles informativos de las estaciones de servicio, toda vez que la rebaja de los 20 céntimos se aplica en caja. Sin embargo, sí han podido comprobar cómo parte del efecto se ha diluido por la inflación energética de las últimas semanas. 

A las puertas del verano

En principio, el plan está en vigor hasta la finalización del presente trimestre, tras la convalidación in extremis en el Congreso de los Diputados del Real Decreto Ley que lo recoge. La vuelta a la realidad a partir de entonces, podría ser incluso más dura de lo previsto, con la suma de aproximadamente 10 céntimos adicionales por litro a los 20 que el contribuyente dejará de tener como ayuda. 

Una circunstancia particularmente inoportuna a las puertas de una nueva operación salida, que se iniciará 15 días después, en el contexto del inicio de las vacaciones de verano, con decenas de millones de desplazamientos previstos por las carreteras españolas. 

Un 57% más desde la pandemia

No obstante, este impacto no tiene nada que ver con el que soportan los usuarios de los vehículos a motor desde el inicio de la pandemia. En poco más de dos años, los precios de las gasolinas se han disparado un 57% como consecuencias de las notables fluctuaciones registradas en los mercados de materias primas, por efectos tanto de la crisis del coronavirus como de la posterior recuperación a ritmo meteórico.

Las alzas han sido aún más acusadas en el caso del diésel, hasta 20 puntos por encima, debido a la notable subida fiscal aplicada por el Gobierno para desincentivar su uso, dentro de su estrategia en materia energética en favor del vehículo eléctrico y la aceleración en el proceso de descarbonización de la economía.