Menú Buscar
Slim ya saca provecho de la antigua sede de Realia y alquila 5.000 metros cuadrados para un centro de 'coworking'

Slim vende los pisos de Realia con un margen negativo del 25%

Las viviendas en excedente desde hace una década se venden por debajo de coste, a una media de 157.000 euros

27.02.2019 00:00 h.
5 min

Carlos Slim, el magnate mexicano, ha puesto a cero la deuda del negocio promotor de la inmobiliaria Realia, tras finalizar la última ampliación de capital y amortizar el préstamo de 120 millones que le había concedido CaixaBank. De esta manera, también se liberaba de las garantías otorgadas por el propio empresario azteca, a través de su holding Inversora Carso.

Es un punto importante para iniciar --sin ataduras financieras y con esos casi 64 millones de caja existentes a finales de 2018-- la construcción de nuevas promociones que pongan en valor esos terrenos finalistas, en los que Realia dispone de suelo para edificar, de manera inmediata, 5.000 viviendas.

5 millones de metros cuadrados, en el olvido

El resto de espacios, con una superficie superior a 5 millones de metros cuadrados, están en fases de ordenación, planeamiento y urbanización, con lo que su desarrollo no se puede acometer de manera inmediata.

Falta le va a hacer a Realia ponerse manos a la obra con las nuevas promociones para mejorar esos paupérrimos resultados que el segmento residencial aporta a la cuenta de la inmobiliaria.

Solo 89 viviendas entregadas en 2018

Diez años después de construidas, en 2018 la promotora controlada por Slim tan solo fue capaz de entregar 89 de las 412 viviendas que todavía figuraban en su stock. Y, además de pocas, se escrituraron por debajo de coste, con un margen bruto negativo del 25%. Si nada cambia, esos mayores costes que ingresos se aplicarán también en las 327 viviendas que todavía quedan por vender del antiguo excedente.

Al final, tras la provisión realizada, ese margen bruto negativo de 3,4 millones de euros (la diferencia entre costes e ingresos) se quedaba en 400.000 euros, frente al margen bruto positivos de 3,2 millones de euros registrado en 2017, ejercicio en el que la escritura de pisos por un precio elevado en una promoción de Valdebebas, en Madrid, tiraba hacia arriba de ese margen.

Caja para iniciar 650 viviendas

A partir de aquí, sin deuda y con esos 64 millones en caja, nada impide ya a Realia poder iniciar la construcción de unas 650 de las 1.000 viviendas que su consejero delegado, Gerardo Kuri, anunciaba en el investor day del pasado mes de julio.

Al margen de la actividad promotora, en el segmento patrimonial Realia totalizaba unos ingresos por rentas de casi 61 millones de euros, con una subida del 1,2%, debido fundamentalmente a la mejora de las rentas unitarias y a la disminución de bonificaciones e incentivos en los contratos.

Desocupación de oficinas por retrasos en renovaciones

En este caso sí salen las cuentas, con un margen bruto sobre rentas situado en el 90,5%, un 4,1% superior al obtenido en 2017. Y ello a pesar de que de produjo una disminución de la ocupación del 3,4%.

Caída puntual de la ocupación de las oficinas justificada por la empresa por circunstancias coyunturales, derivadas del vencimiento de contratos de alquiler durante el cuarto trimestre de 2018, que no han llegado a renovarse y cuya recomercialización espera cerrarse durante el primer trimestre de 2019. El mismo argumento daba Realia a esa disminución del 2,6% en la ocupación de los centros comerciales.

De Torre KIO a 'The Icon'

Por ciudades, la inmobiliaria registraba un incremento del 5,5% en las rentas de las oficinas de Barcelona, debido sobre todo a los contratos firmados en Torre Realia BCN.

Otra torre, esta en Madrid, también va a empezar a reportar rentas a Realia tras el plan de actualización y modernización llevado a cabo en los últimos meses. Un plan que incluía la mudanza de la propia sede de la inmobiliaria, que ocupaba varias plantas del inmueble. Se trata de la antigua Torre KIO, ahora comercializada bajo el nombre de The Icon.

En este sentido, acaba de alquilar cinco plantas, con 4.900 metros cuadrados, a la empresa Busining, para la instalación de un centro de coworking, con oficinas, despachos y salas de reuniones.