Francisco Pérez Corso, junto a una empleada en la puerta de uno de sus locales de 100 Montaditos de Restalia en Badajoz / CEDIDA

Francisco Pérez Corso, junto a una empleada en la puerta de uno de sus locales de 100 Montaditos de Restalia en Badajoz / CEDIDA

Business

"Sin el paraguas de Restalia, hubiéramos tenido que cerrar"

Francisco Pérez Corso gestiona dos locales de 100 Montaditos en Badajoz y valora positivamente el apoyo del holding de neorestauración organizada

24 agosto, 2022 13:40

El concepto de negocio de Restalia Holding supera ya las dos décadas. Más de veinte años en los que se ha labrado un nombre por su llamativo concepto de franquicia. Este grupo empresarial español, que agrupa marcas comerciales como 100 Montaditos, La Sureña, TGB, Pepe Taco o Panther Organic Coffe, ha protagonizado desde su fundación una expansión sin límites gracias a la oferta de un producto de calidad a precios asequibles.

Desde que el empresario José María Capitán, dueño de Restalia, inauguró en la onubense Islantilla el primer local de 100 Montaditos, el holding de neorestauración organizada ha revolucionado el sector y cuenta ya con más de 750 locales repartidos en una docena de países.

Un modelo que funciona

Aquel primer paso se dio en un local de apenas 20 metros cuadrados que recreaba las tradicionales tabernas andaluzas en un ambiente desenfadado e informal con productos de calidad a precios muy atractivos. Fue el primer impulso de un tipo de gestión que favorece el emprendimiento a través de modelos de franquicias eficientes.

Este concepto, la cesión de un negocio ya montado, es una idea que funciona desde su creación y que está dirigido a emprendedores que quieran labrar su propio futuro al amparo de una marca de prestigio.

Una experiencia en primera persona

Un caso de éxito de estos emprendedores es el de Francisco Pérez Corso, un exempleado de Banca que decidió dar un giro a su vida laboral y que encontró en Restalia la oportunidad de reinventarse profesionalmente.

De eso hace ya casi diez años, en los que le ha dado tiempo de abrir dos franquicias de la cadena 100 Montaditos. El mismo explica lo acertada que considera ahora aquella decisión y valora su experiencia al frente del negocio.

Francisco Pérez Corso, en uno de sus locales de 100 Montaditos / CEDIDA

Francisco Pérez Corso, en uno de sus locales de 100 Montaditos / CEDIDA

¿Cuándo y cómo surgió la posibilidad de convertirse en una franquicia de Restalia?

Respuesta: Antes de empezar a trabajar con Restalia trabajaba en banca hasta que llegó la crisis del 2008. Tiempo antes de que pasara esto, mi mujer había iniciado conversaciones con Restalia; ella tiene la licenciatura en administración y quería emplear su profesión llevando un negocio. Tuvimos varias reuniones con el departamento de expansión y nos decidimos a franquiciar con 100 Montaditos.

¿Contactó con otras empresas del sector antes de decidirse por gestionar una franquicia de 100 Montaditos?

Sí, valoramos varias, pero dentro de las posibilidades que estudiamos en su momento 100 Montaditos fue la mejor opción. Además de las reuniones que tuvimos con la compañía, visitamos muchos locales para ver el sistema de trabajo y la operativa. Tanto mi mujer como yo lo vimos perfectamente factible y por eso nos decidimos.

 ¿Qué vio en esta oportunidad de negocio que le hizo decantarse por Restalia?

Además de los estudios de rentabilidad de la compañía y de la atención que nos dieron, nuestro negocio de 100 Montaditos iba a ser un traspaso del local de Badajoz Ciudad, que fue el tercer local de 100 Montaditos que se abrió en la historia, allá por 2002. Conocíamos bien su éxito y decidimos hacerlo nuestro. En poco tiempo empezamos a estar muy satisfechos con los resultados, y por eso a los cinco años decidimos emprender de nuevo con otro local de 100 Montaditos, también en Badajoz.

¿Hay competencia de 100 Montaditos en Badajoz o se trata de un negocio pionero en la provincia?

100 Montaditos es un negocio único. En un primer momento la marca estaba enfocada a una clientela joven, pero con el paso de los años ha acogido todo tipo de clientes, tengan la edad que tengan, la condición que tengan y vengan de donde vengan. Es una marca de todos y para todos. Incluso de fuera. Aquí en Badajoz tenemos Portugal al lado y alucinan, cada vez que tenemos días festivos o fines de semana, vienen muchos portugueses. Tienen mucha curiosidad por la marca, cuál es nuestro origen, les despierta una curiosidad increíble. Además, durante todo el año, vienen grupos de estudiantes de Erasmus y desde que se levantan, se vienen a 100 Montaditos a pasar el día.

¿Qué le hizo decidirse por el modelo de franquicia en lugar de montar un negocio propio?

Uno de los motivos por los que nos decidimos a franquiciar es porque mi mujer es licenciada en Administración y Dirección de Empresa y ella quería encauzar su vida laboral a través de una franquicia. Tener el aval de éxito de una gran compañía detrás es como una red de protección para un trapecista. Uno de los factores que más valoro es el listado de proveedores que Restalia nos da, para mí, es fundamental. La comida que servimos es de muy buena calidad a un precio estupendo. Cada vez que me he quedado sin algún tipo de producto por rotura de stock o porque se ha consumido más de lo que nos esperábamos y he tenido que salir a comprar fuera ese producto: o no lo encontraba de la misma calidad o si lo encontraba era un 50% más caro. Se trata de proveedores de primera calidad y que no encuentras fuera de la compañía en las mismas condiciones.

¿Se reafirma en la decisión que tomó en su momento?

Me reafirmo en el tiempo y más ahora con los últimos acontecimientos sociopolíticos. Por ejemplo, con la reciente huelga de transportes, hubo muchos productos que no llegaban, tuvimos que adquirirlos por nuestra cuenta, y eran de peor calidad que el que te sirve el proveedor y a un precio bastante más alto. Otro punto fundamental que nos ofrece Restalia son los controles sanitarios, nos lo envían todo por la plataforma logística con las especificaciones y sus características, si lo tuviéramos que hacer cada uno de nosotros sería una locura poder controlar todos los productos. 

Entre los objetivos de Restalia destaca ofrecer un producto de calidad a un precio ajustado. Con la imparable escalada de precios de los últimos meses, ¿la rentabilidad del negocio está en peligro? ¿Cómo se contrarrestan los efectos de la inflación?

La rentabilidad de 100 Montaditos siempre ha residido en que ofrecemos productos de calidad a un precio asequible, para todos los públicos, y en todos los horarios. Precisamente en tiempos de crisis es cuando el éxito de esta marca se demuestra porque es un refugio para los clientes.

¿Cuál es la clave para que una franquicia genere beneficios?

Yo cuando empecé hace ya 10 años, el local que abrieras de 100 Montaditos, tenías que hacerlo en una zona de tránsito para que la gente lo viera. Sin embargo, a día de hoy, montes donde montes un local 100 Montaditos, la gente va a buscarte. Con esto lo que quiero decir es que se ha hecho un hueco en el mercado como una marca que la gente busca, porque en él se disfrutan productos de calidad a un precio excepcional.

Últimamente, algunos hosteleros se vienen quejando de las dificultades para encontrar personal cualificado. ¿Está el sector en peligro? ¿Cómo lo solventa en sus dos franquicias de 100 Montaditos?

En mi caso, estoy muy contento con mi equipo. Como siempre, depende del talento que contrates y de las condiciones que ofrezcas. Un trabajador que está a gusto trabaja mejor, y eso es muy importante de cara al cliente.

¿Cree que el modelo Restalia es adaptable a otro tipo de negocios?

Sí, desde luego, el modelo de franquicia funciona, aunque depende de la gestión de la matriz. En mi caso es hostelería, pero vemos muchos otros modelos de franquicia de éxito en otros sectores, como tintorerías, gasolineras, etc. Lo importante es que la compañía cuide de sus franquiciados, por lo demás, se trata de un modelo de éxito ya testado y que funciona.

 Como franquiciado, ¿se siente cuidado y valorado por Restalia?

Sí, sin duda. Pero como franquiciado también tienes unas obligaciones. Yo siempre digo que cuando te casas con alguien te casas para lo bueno y para lo malo, con Restalia pasa algo parecido. Nosotros pertenecemos a una marca para lo bueno y para lo malo. Hoy en día si pongo todo en una balanza pesa más lo bueno que lo malo. Sobre todo, en los dos años de pandemia que hemos pasado, en los que Restalia nos ha ayudado muchísimo como, por ejemplo, con los paquetes de ayuda que sacó en plena pandemia, que nos ayudaron bastante, tema de precios con proveedores también nos ayudó. De ahí hacia atrás sin pandemia, hemos trabajado con una marca franquiciadora que intenta hacer lo mejor para sus franquiciados, unas cosas gustan más y otras menos, pero estamos ahí para todo.

¿Considera que acceder a una franquicia de Restalia es una buena alternativa para emprendedores?

A las pruebas me remito, el buen funcionamiento de mi primera franquicia me llevó a abrir la segunda. Además, con la reciente pandemia o crisis de suministros, sin el paraguas de una gran compañía hubiéramos tenido que echar el cierre, como mucho otros negocios independientes. 

¿Entre sus proyectos de futuro exista la posibilidad de una tercera franquicia del Grupo Restalia?

Nuestra idea de futuro es seguir ligados a Restalia, de hecho, si no hubiera ocurrido la pandemia ya tendríamos otro local, estamos esperando a terminar de remontar para retomar esa idea y seguir creciendo de la mano de una de las marcas de la compañía, probablemente con TGB.