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Luca de Meo (centro), presidente de Seat, y el resto del consejo de administración presentan el concepto del nuevo SUV 'crossroad' de la compañía.

Seat peleará por ganar clientes con un Ateca pequeño que se fabricará en Martorell

El nuevo modelo se empezará a vender en 2017 y supondrá un paso más en la ambiciosa ofensiva de producto de la compañía

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La automoción mundial ha abrazado a los SUV, los todocaminos o 4x4 urbanos, como la fórmula para avanzar en las ventas de vehículos en un entorno en el que cada vez hay más control de gastos en los particulares. Esta es la nueva tendencia del sector y Seat no quiere perder el tren. Presentó el Ateca, el primer SUV urbano de la historia de la firma, y ahora dará un paso más con el lanzamiento al mercado en 2017 del “hermano pequeño” de este modelo, en palabras del presidente de la firma, Luca de Meo.

“El coche se lanza en el segmento de mayor crecimiento en ventas del mercado europeo”, añadió. Sus características técnicas estarán en línea a las del Ateca, muy parecidas al vehículos del mismo segmento de Volkswagen pero con un elemento que le hace altamente competitivo: el precio.

Precio muy competitivo

El primer SUV de Seat se comercializará por debajo de los 20.000 euros, por lo que el nuevo modelo de dimensiones más reducidas --estará a medio camino entre un SUV y un cross over-- se moverá incluso por debajo de este precio.

La marca española espera hacer un roto en la comercialización de otras marcas y marcar un nuevo hito en la cifra de negocio, que alcanzó los 8.332,1 euros en 2015. La estrategia actual de la compañía pasa porque la nueva familia de los todocaminos --se especula que el Alteca también tendrá un hermano mayor-- se convierta en la tercera pata en las ventas del grupo junto al León y al Ibiza y que eso consolide los incipientes beneficios, de seis millones de euros el ejercicio pasado.

Carpetazo a la polémica de la producción

Además, se usará para intentar dar carpetazo a la polémica con los sindicatos de Martorell. El comité de empresa, encabezado por Matías Carnero, alertó del descenso de producción que se espera en la sede de la automovilística cuándo se deje de producir el Audi Q3 en 2018 y entre en las líneas de montaje la segunda generación del Audi A1, un coche que necesita menos horas de ensamblaje. De Meo anunció este mismo miércoles que el nuevo vehículo se fabricará en la factoría catalana, la de mayor producción de España.

El impacto final de la fabricación de este modelo tanto en las cifras de coches que salgan de la factoría como en la plantilla aún está en el aire y dependerá en gran medida de la evolución de las ventas del Ateca.

Nueva plataforma modular

La dirección de Seat señaló otro elemento positivo de ampliar los modelos que tiene en cartera y del cambio de la producción del Q3 al A1 en Martorell: se instala en estos momentos en la factoría catalana la plataforma modular MQB, la más moderna de Volkswagen que se inaugurará el próximo año. Servirá para ensamblar el nuevo modelo de Audi y también se usará en el Ibiza cuándo el modelo se renueve.

Todas estas mejoras se incluyen en la mayor ofensiva de producto de la automovilística que se lanzó en verano, justo antes de que estallara el escándalo del diéselgate en el grupo Volkswagen. El consorcio mantiene los planes de inversión en la marca española y la próxima evolución del portafolio de la compañía, que incluso abre la puerta a presentar nuevos modelos eléctricos.

Estrategia eléctrica de Seat

De Meo manifestó que es otra de las tendencias del mercado que no se deben dejar pasar, pero sin marcarse ningún objetivo de comercialización. El presidente aseguró que los clientes de la marca ahora no están dispuestos a “pagar 40.000 euros por un Ibiza eléctrico”, por lo que deberán esperar a que la tecnología sea más económica.

“Nuestro reto será encontrar la solución adecuada al cliente y acertar en el momento de la introducción”, afirmó. La principal ventaja de la que De Meo hace gala es que cuándo se decida iniciar la comercialización de estos vehículos podrán “acudir al supermercado que ofrece el grupo Volkswagen”, con una tecnología que se ha implementado en las marcas premium. Aún se deberán esperar unos años para ver un Seat eléctrico, pero el reto está sobre la mesa.