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Ana Botín, presidenta del Santander / EP

Santander rechaza fusiones y se centrará en banca digital y pagos para crecer

La entidad espera una recuperación del negocio a partir del segundo semestre del año y estudia repartir más dividendos cuando el BCE levante las restricciones

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Los planes del Santander para afrontar los desafíos del sector financiero en los próximos años pasan por el desarrollo de la banca digital, a través de Openbank, y la gestión de los sistemas de pagos para empresas. La entidad desplegará esta estrategia en los próximos años con el objetivo de esquivar el escenario adverso de la crisis y los tipos de interés negativos, en lugar de apostar por operaciones corporativas como indica el Banco Central Europeo (BCE).

La presidenta del Santander, Ana Botín, ha explicado a los analistas que el banco no está interesado en fusiones para crecer al considerar que la actual regulación no hace lo suficientemente atractivas estas operaciones. “Estamos trabajando en banca digital y sistemas de pagos y con eso creemos que es suficiente”, ha apuntado en la presentación de resultados de 2020.

Cambio radical de paradigma 

Botín advirtió de que el proceso llevará tiempo: “Los resultados no los veremos este año ni tampoco el que viene”. Sin embargo, serán las líneas fundamentales que seguirá la entidad para tratar de lograr los objetivos marcados a medio plazo, que se mantienen pese a la crisis del coronavirus.

La ejecutiva ha asegurado que este movimiento supone un cambio de paradigma radical en el banco, con la ventaja de que tendrá un coste limitado y controlado. “Somos el banco con mayor número de clientes en Europa y Latinoamérica, esa es la escala que nos interesa”, ha aclarado Botín.

Recuperación en el segundo semestre

La entidad pretende aprovechar esa masa de clientes con la que cuenta, tanto en el ámbito minorista como en empresas para sacar rendimiento al negocio de la gestión de pagos con herramientas propias que desarrolla en la actualidad y que ya está poniendo en marcha con éxito en algunos mercados, como en Brasil.

Santander admite que el primer semestre de 2021 aún será complicado debido a las numerosas incertidumbres generadas por la situación sanitaria derivada del coronavirus y ha situado el inicio de la recuperación a partir del segundo semestre, cuando la reactivación de la economía podría elevar sus ingresos por comisiones.

Retomar el dividendo

Mientras, el banco ha explicado que recuperará el dividendo en efectivo, tras verse obligado a recurrir al pago en acciones (script dividend) por las restricciones impuestas por el BCE.

En principio, la actual limitación de repartir solo el 15% de los beneficios finaliza el próximo mes de septiembre. A partir de entonces, Santander podría abonar el dividendo acumulado con cargo a las cuentas de 2020, conforme a su habitual política de pay-out de entre el 40% y 50% y que no podrá abonar hasta entonces. Este pago podría realizarse entre el último trimestre de 2021 y el primero de 2022.