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Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball / EUROPA PRESS

Sánchez Llibre logra que Foment lidere el debate económico en sus 30 meses de mandato

La patronal se ha movilizado para superar la pandemia con “un clima de colaboración y alianzas” y ha negociado los ERTE con los agentes sociales

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Un primer tramo en el que Josep Sánchez Llibre ha dado la vuelta al papel de Foment del Treball en la sociedad catalana. Cumple treinta meses, con su junta directiva, al frente de la patronal, con el convencimiento de que ha liderado en este tiempo el debate económico marcado principalmente por la pandemia del Covid. La voluntad de Foment, como ha expresado el propio Sánchez Llibre, ha sido la de favorecer un clima de “colaboración y alianzas”, que ha tenido en la negociación de los ERTE, con los agentes sociales.

El presidente de Foment ha querido agitar las aguas en varias direcciones: entre el tejido empresarial, para fomentar sinergias y acuerdos y en el ámbito político, para marcar diferencias frente al Govern de la Generalitat con la petición de que disminuya la presión fiscal y se llegue a pactos con las instituciones del Estado.

Apoyo empresarial

Según Sánchez Llibre, “el clima de colaboración y de alianzas con el resto de organizaciones empresariales ha sido más intenso que nunca y eso repercute, sin duda, en beneficio de los empresarios. Tanto las empresas grandes, medianas como pequeñas o emprendedores y autónomos, con todos estamos comprometidos y a todos ellos representamos y eso se ha podido realizar porque contamos con el apoyo de todos los socios”.

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre / EP
El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre / EP

La propia personalidad de Sánchez Llibre, que ha marcado un ritmo frenético, ha sido fundamental en estos 30 meses para que Foment esté presente en la mayoría de debates económicos y políticos en Cataluña, con dos hitos en el último año: la convocatoria en marzo de todo el tejido empresarial, para mostrar distancias por los incidentes en las calles de Barcelona, con protestas constantes, y en junio con la petición de ampliar la tercera pista del aeropuerto de El Prat.