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El consejero catalán de Salud, Toni Comín / CG

Comín desestabiliza ahora el sector cárnico catalán

La consejería de Salud encalla con el contrato de inspección veterinaria de los mataderos, con un valor de 20 millones

5 min

La consejería de Salud de Cataluña quiso ser más transparente, pero las cosas se han complicado. El departamento que comanda Toni Comín ha tropezado con el sector cárnico catalán al encallar el concurso de inspección veterinaria. La licitación, con un valor de 20 millones, está embarrancada.

Preguntados por la cuestión, ni Salud ni la Fundación Privada de Industrias de la Carne (FCIC), las dos partes en liza, han querido comentar el asunto. Esta última fuente ha indicado que no puede arrojar más luz sobre un proceso "que no se ha resuelto".

Otras voces del sector sí han querido explicar la parte nuclear del conflicto. "El contrato asigna auxiliares veterinarios a los funcionarios de Salud que controlan los 200 mataderos catalanes. Es el segundo de la historia, ya que antes se hacía por convenio", han indicado.

Embarrancado

El concurso público se lanzó en noviembre de 2016. La FCIC, que se llevó la adjudicación anterior, la recurrió por cuestiones técnicas. "En esta ocasión dos empresas más perseguían la licitación, lo que motivó el recurso ante el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público (TCCSP)", aclaran las mismas fuentes.

El esfuerzo ha sido en balde. El fiscalizador no ha tenido en cuenta la queja de la fundación y ha levantado la paralización. En consecuencia, la licitación se reactivó el 30 de mayo. "Pero el objetivo se ha conseguido. Las dos firmas que perseguían el contrato se han retirado exasperadas", han manifestado. 

Así las cosas, la FCIC se postula de nuevo como la única candidata para llevarse los cuatro lotes de la adjudicación, que se dividen por territorios.

"Más transparencia"

Preguntada por la cuestión, la asociación empresarial cárnica Anafric ha recalcado que lo ideal sería conseguir "más transparencia" en este tipo de licitaciones.

"Ya sabemos que cada matadero tiene un funcionario fijo o en rotación de Salud. El problema se genera con los auxiliares, que se eligen por concurso entre entidades sin ánimo de lucro: las fundaciones", ha explicado Carolina Cucurella, del departamento técnico de la patronal.

"Ello, precisamente, debería arreglarlo el decreto que prepara el departamento para trasponer el nuevo reglamento comunitario de inspección veterinaria, aprobado en marzo. Debería hacer más transparente el proceso de selección de los auxiliares, clarificar sus funciones y aclarar cuál es su rol", explica la profesional. 

En desacuerdo

Este cometido, no obstante, no será fácil. Salud está negociando con las patronales cómo adoptar esa norma de obligado cumplimiento. Al menos una de ellas, Assocat, que reúne a unas 80 industrias dedicadas a las aves y los conejos, manifiesta "preocupación" con las intenciones del departamento.

"El texto comunitario es muy abierto. La consejería quiere adoptarlo de forma que beneficie a las industrias del cerdo, que copan el 77% de las reses que se abaten en Cataluña", ha indicado Salvador Aragall, su secretario general.

"Trabajaremos y pedimos al departamento que no obligue a los pequeños mataderos a contratar a auxiliares. Tiene que ser voluntario. De lo contrario, se beneficiarán los grandes actores y se perjudicará a los pequeños. Cabe recordar que el cárnico es uno de los sectores más vigilados y con más controles. Tenemos a un funcionario en el lugar y pasamos auditorías", ha agregado la misma fuente.

El nuevo decreto autonómico debería estar listo a final de año. Antes, Salud deberá resolver el concurso de auxiliares de forma urgente, mientras trata de concitar el consenso de las tres patronales (Anafric, FCIC y Assocat) para preparar el llamado nuevo modelo.

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