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La platea de la Sala Muntaner / TWITTER

La Sala Muntaner atribuye su cierre al ‘procés’

La bajada general de espectadores en todos los teatros catalanes durante el pasado año da la puntilla al mítico escenario

29.09.2018 00:00 h.
5 min

El procés da el golpe de gracia a uno de los espacios teatrales más antiguos de Barcelona​. La Sala Muntaner baja el telón. Pudo aguantar la subida del IVA cultural durante los últimos años, pero no ha podido con la caída de espectadores del último año (entre todas las salas catalanas perdieron 187.211 personas). La bajada de asistencia se ha debido entre otros motivos al conflicto que se vive en Cataluña y que tuvo su punto álgido entre los meses de septiembre y noviembre (con paro de país incluido). “Como a los hoteles y como a tantos establecimientos nos afecta esta situación de inestabilidad”, ha asegurado uno de los responsables de la sala.

Las cifras que presentó la Associació d’Empreses de Teatre de Catalunya (Adetca), la patronal de las empresas teatrales, no dejan lugar a dudas. El número de espectadores que fue al teatro el último año está al nivel de la época más dura de la crisis económica. Los teatros que acostumbran a levantar el telón después de las fiestas de La Mercè, durante el pasado año, sufrieron un abandono por parte de algunos de sus más fieles clientes. Solo entre octubre y diciembre se perdieron unos 85.000 espectadores.

Diferencia de criterios

“Se ha intentado todo hasta el final”, afirman desde la Muntaner. Las conversaciones tanto con la Generalitat como con el Ayuntamiento de Barcelona no han dado resultado. El criterio de las administraciones en este caso contrasta con la costumbre a la hora de conceder ayudas a otras salas de Barcelona que se seguía en años anteriores. Por ejemplo, en el 2016, cuando la Sala Beckett se quedó sin su teatro en Gràcia, la Administración la ayudó con 3,5 millones de euros para construir una nueva sede en Poblenou.

De igual forma, el año pasado, el consistorio compró el edificio del Teatre Tantarantana, una adquisición valorada en 1,3 millones de euros. Algo ha debido cambiar para que en un año las administraciones asuman un nuevo criterio y dejen caer una sala teatral con 24 años de historia.

El IVA cultural

La temporada 2016-17 arrancaba como la más prometedora de los últimos años después de la crisis. Los teatros catalanes habían ganado 117.876 espectadores respecto al periodo anterior y el IVA cultural había bajado del 21% al 10%. Incluso Adetca apuntaba que se acercarían a los tres millones de espectadores. Las previsiones eran altas, pero la realidad golpeó a las salas con una caída del 10% en la recaudación interanual.

En el caso de la Sala Muntaner, los años del IVA al 21% habían sido muy duros, pero las buenas perspectivas les animaron a continuar. Iniciaron la temporada el 20 de septiembre, justo el día del asedio a la conselleria de Economía, “mal presagio”, apuntan. Desde entonces la temporada comenzó a acusar una notable bajada de espectadores. “Había días en que solo teníamos cuatro o cinco personas”, han afirmado los responsables.

Exceso de competencia

El presidente de la Associació d'Actors i Directors de Catalunya, Àlex Casanovas, es el único que se ha pronunciado de manera clara sobre el exceso de salas: “La ciudad de Barcelona no puede absorber toda la oferta que hay. Para ver todo, deberíamos ir tres veces al día al teatro”.

Barcelona tiene 51 salas con oferta teatral permanente y solo una ocupación del 56,46% durante la temporada pasada. El número de espectadores no sube, en cambio, cada año se abren nuevas salas y nuevos teatros. ¿Cómo se sustenta un sector sin ser productivo?

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