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Una de las discotecas de la Zona Hermética de Sabadell, que el ayuntamiento precintará en los próximos días / CG

Sabadell precintará la Zona Hermética en los próximos días

El ayuntamiento de la Crida (CUP) ultima el cierre forzoso de las últimas cinco discotecas de la zona y dejará en la calle a 225 personas

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Sabadell cerrará la Zona Hermética en los próximos días. El ayuntamiento que dirige la Crida per Sabadell (CUP) precintará las últimas cinco discotecas de la zona y, de paso, dejará en la calle a 225 personas.

Según ha informado Joan Cosp, presidente de la asociación de locales de ocio nocturno hoy lunes, 19 de febrero, los negocios "aguardan a la notificación municipal" para bajar la persiana y no volverla a levantar. Cosp ha agregado que "no hay voluntad política" para mantener este tipo de negocios en la zona. "Propusimos la redacción de un plan de ocio nocturno de la ciudad, pero la negociación está encallada", ha detallado.

Precinto forzoso

El gobierno municipal se acoge a una sentencia del Tribunal Supremo de octubre de 2016 que dio el visto bueno al plan especial de regulación de los usos recreativos y de restauración del polígono. El auto avalaba el cierre de las discotecas y la instalación de usos familiares en el barrio.

Con este sostén legal, el ayuntamiento ha confirmado también hoy que precintará de forma forzosa los locales de ocio en los próximos días. Cuenta ya, ha precisado, con dos decretos para clausurar dos negocios y que pronto tendrá un tercero. Las notificaciones darán cinco días a los espacios para cerrar.

Batalla legal

La actuación municipal llega tras una larga batalla legal por el mantenimiento de las discotecas en esta zona de la ciudad de la conurbación de Barcelona. El Ejecutivo local presentó un Plan especial en 2010, que avaló la Comisión Territorial de Urbanismo de Barcelona al año siguiente.

El 31 de mayo de 2016 finalizó el plazo de cinco años que dio el ayuntamiento a los negocios. Los empresarios, no obstante, presentaron un recurso de reposición para paralizar la herramienta urbanística. El Supremo la desestimó en noviembre de 2017, dejando a los locales sin recorrido legal salvo el cierre.